En el marco de las fiestas Julias, el centro histórico de la ciudad morena fue escenario este viernes de la feria «Santa Ana y Nuestro Café», una iniciativa organizada por la Asociación de Cafetaleros de El Salvador, para rendir homenaje a la cultura cafetalera y al esfuerzo de los productores locales.

El emblemático Casino Santaneco se convirtió en un punto de encuentro para más de 25 marcas de café locales, donde los asistentes pudieron disfrutar de bebidas, postres, vinos y artesanías elaboradas a base del grano.

La actividad no solo promovió el consumo local, sino que también generó espacios de comercialización entre pequeños y medianos caficultores.

«Con esta actividad estamos dándonos un impulso entre nosotros, y qué mejor que hacerlo en el marco de las fiestas de Santa Ana. Somos un país caficultor, donde cada vez el café está tomando más fuerza. La seguridad se ha convertido en algo clave, que incluso nos permite hacer más actividades como estas», dijo Álex Montenegro, presidente de la Asociación de Cafetaleros de El Salvador.

Ana Julia Hernández, una de las emprendedoras participantes, compartió que desde hace varios años se dedica a transformar el café en arte. «El café no solo se bebe, también se puede llevar puesto, o mostrar con orgullo en un adorno hecho a mano», comentó la emprendedora.

Además expusieron variedades como Borbón, Ana Café, Pacamara, Cuscatleco y Marsellesa, en su mayoría cultivadas en Santa Ana.

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