El Juzgado Cuarto de Instrucción de San Salvador, envió a juicio a los hermanos Gerardo Javier, José Ricardo y Carlos José Rivas Álvarez, por el delito de estafa agravada a través de la plataforma Forex.
En la resolución emitida la jueza ratificó la rebeldía para los acusados y se mantiene activa la orden de captura por la estafa de $2.5 millones en este expediente.
Durante la audiencia preliminar surgió la información que en el exterior los hermanos Rivas Álvarez tenían cuentas bancarias de $12 millones, por lo que el juzgado ordenó a la Fiscalía General de la República que indagara sobre la existencia de esos fondos.
El fiscal del caso presentó un informe a la jueza confirmando que esas cuentas no existen, las 375 personas que aparecen como víctimas en este proceso, tenían la esperanza que con ese dinero se les pagara lo invertido en Forex, por lo que seguirán esperando el resarcimiento el cual no se sabe en qué momento ocurrirá, pues aunque en el juicio haya una condena, las autoridades no han encontrado el dinero estafado.
Uno de los abogados afirmó que hasta la fecha hay un estimado de 800 víctimas de casos ya judicializados, un examen especial que un perito del Ministerio de Hacienda elaboró ha determinado que lo defraudado asciende a $58 millones.
La estafa se origina cuando las víctimas eran referidas por otras personas que habían invertido en Forex, obteniendo supuestas «ganancias» del 10% y hasta el 20% sobre la inversión. Aunque esas ganancias provenían directamente de los nuevos «inversionistas» o estafados a través de un esquema Ponzi.
Los hermanos Rivas Álvarez expusieron a los afectados que el único requisito era invertir por lo menos $1,000 y que podían retirar el dinero hasta después de un año. De esa manera les permitía a los acusados disponer del dinero sin tener que reintegrarlo.






