José Eliseo Flores Bonilla fue condenado a 35 años de prisión por el Tribunal Primero de Sentencia de San Salvador, tras encontrarlo responsable del delito de homicidio agravado en perjuicio de José Antonio Ayala Ortiz.

El hecho por el que Flores Bonilla fue condenado lo cometió a mediados de septiembre de 2015, en la colonia El Tikal, ubicada en el distrito de Apopa.

En la audiencia, la Fiscalía General de la República incluyó dentro de la prueba a un testigo que presenció el hecho. En la declaración expresó que, aproximadamente a las 2:00 p. m., cuando se dirigía a la cancha del lugar, observó a un grupo de sujetos que pertenecían a la pandilla 18 Revolucionarios, entre ellos el imputado, y la víctima, quien caminaba al frente del grupo.

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Según su testimonio, «en ese momento le realizaron 22 disparos por la espalda a la víctima, quien cayó al suelo boca arriba. Este relato fue corroborado con prueba documental y pericial, al establecer que el cuerpo presentó 22 impactos de bala», informó la Fiscalía. El ministerio público explicó que el testigo manifestó haber escuchado que el homicidio se habría cometido porque la víctima era señalada de colaborar con las autoridades; sin embargo, la juzgadora indicó que esa afirmación no fue respaldada con otros medios de prueba, por lo que no se tuvo por acreditada.