El santuario de Nuestra Señora de Fátima, ubicado en el bulevar Constitución, en San Salvador, fue inaugurado y dedicado solemnemente ayer como parte de un esfuerzo impulsado durante años por los Heraldos del Evangelio y fieles católicos.
El acto contó con la presencia del presidente Nayib Bukele, su familia y miembros del Gabinete de Gobierno, quienes se unieron en la celebración a miles de personas que abarrotaron el interior y exterior de la iglesia.

De acuerdo con los organizadores, cerca de 2,000 fieles participaron dentro del santuario y aproximadamente 3,000 personas permanecieron en el exterior mientras seguían la ceremonia a través de pantallas instaladas en los alrededores debido a la gran afluencia de asistentes.

La ceremonia religiosa fue presidida por el obispo auxiliar de San Salvador, monseñor Óscar Álvarez, quien también dirigió la homilía durante la misa de dedicación.
La música que acompañó la santa eucaristía estuvo a cargo del coro del Seminario de los Heraldos del Evangelio, provenientes de São Paulo, Brasil.

Al finalizar la misa se leyó el acta oficial de dedicación del santuario. Además, se entregaron reconocimientos especiales a monseñor Óscar Álvarez por su participación en la ceremonia religiosa y al presidente Nayib Bukele.

Las autoridades religiosas anunciaron que cada 13 de mayo se celebrará el aniversario del templo, que coincide con la festividad de Nuestra Señora de Fátima.
El sacerdote y misionero de los Heraldos del Evangelio Fernando Néstor Gioia Otero destacó que la inauguración del santuario representa el fruto de años de trabajo pastoral y evangelización en el país.

«Hace 20 años que vivo aquí en El Salvador como sacerdote y misionero. Nuestro trabajo pastoral ha estado especialmente enfocado en la difusión de la devoción a la Virgen de Fátima, el conocimiento de su mensaje y el amor a Nuestra Señora de Fátima. Nosotros conformamos parte de la Sociedad Clerical de Vida Apostólica Virgo Flos Carmeli, que es la parte sacerdotal nacida de los Heraldos del Evangelio, asociación de laicos de vida consagrada aprobada por el Vaticano por el santo padre san Juan Pablo II», expresó.
El sacerdote también recordó los inicios del proyecto y las dificultades que enfrentaron durante la construcción.

«La dedicación de este santuario es un camino lleno de confianza. Recuerdo cuando vine a ver este terreno en Apopa, era uno de los lugares con mayores índices de violencia y muertes. Uno se preguntaba: “Señor, ¿dónde nos vas a meter?”. Pero confiando en Dios comenzamos en este terreno, que fue donado por la familia Borja. Don Guillermo Borja, ya fallecido, tenía esa intención; y doña Gloria de Borja insistió en apoyar este proyecto», relató.
El padre Gioia explicó que la colocación de la primera piedra fue en 2017, aunque la construcción se retrasó debido a la pandemia.
«La obra se interrumpió por la pandemia, pero después se retomó con fuerza. Todo esto ha sido posible gracias al apoyo de familias cooperadoras, miembros de los Heraldos del Evangelio, de la Fundación Porvenir El Salvador y de los sacerdotes que nos lanzamos en este proyecto confiando siempre en la Virgen. Impresiona cómo el cielo fue respondiendo a cada necesidad», añadió.

Asimismo, indicó que el nuevo santuario tendrá capacidad para recibir a miles de fieles y se perfila como uno de los centros de peregrinación mariana más importantes del país.






