En San Salvador y Ahuachapán, conductores que fueron detenidos ebrios han enfrentado audiencias por homicidio culposo, lesiones culposas y conducción peligrosa.

En dos de los casos donde hubo fallecidos los imputados han quedado en prisión ya que según las reformas vigentes desde el 21 de diciembre de 2024, cuando hay víctimas no puede autorizarse una conciliación.

Harol Alexis Castillo Lemus, quien ocasionó la muerte del niño Liam David, de dos años y 11 meses y lesionó a su madre, es uno de los conductores peligrosos enviado a la cárcel por el Juzgado de Paz de El Refugio, departamento de Ahuachapán.

Según la acusación, el 22 de diciembre aproximadamente a las 7:20 de la noche, en el kilómetro 79, carretera de Ahuachapán a Santa Ana, Castillo Lemus en evidente estado de ebriedad perdió invadió el carril y chocó con otro vehículo, en el que viajaban tres personas, entre ellos el niño y su madre.

La Fiscalía General de la República presentó en la audiencia inicial la autopsia del niño fallecido, el reconocimiento de lesiones de su madre y la prueba de alcoholemia hecha al imputado, con el fin de acreditar los tres delitos atribuidos a Castillo Lemus.

El pasado lunes, en San Salvador, el Juzgado Décimo Segundo de Paz de mandó a la cárcel a Israel Francisco Jiménez, quien el 21 de diciembre ocasionó la muerte de un motociclista.

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En estado de ebriedad, impactó a la víctima que se encontraba cambiando la llanta de su motocicleta en la calle Juan Aberle, en la entrada a Mejicanos y lo arrastró con el vehículo por más de cuatro kilómetros aproximadamente, desde San Salvador hasta Cuscatancingo. En la prueba presentada se determinó que iba conduciendo con127 miligramos de alcohol.

En la capital más de 20 conductores peligrosos están enfrentando el proceso penal por conducción peligrosa, al no haber ocasionado daño quedan en libertad ya que la pena es excarcelable, pero pierden la licencia por un año, además, quedan obligados a someterse a un curso de reeducación vial.

Para el cumplimiento de las medidas quedarán sometidos a reglas que serán vigiladas por un juzgado.

La normativa de tránsito que la Asamblea Legislativa reformó, señala que si estos imputados llegan a reincidir perderán la licencia de por vida.