Las acciones para recuperar el lago de Coatepeque a través de tecnología ultrasónica siguen dando resultados positivos. Un reciente monitoreo de la calidad del agua de la Autoridad Salvadoreña del Agua (ASA) confirmó que la concentración de cianobacterias se redujo un 30 % en comparación con el mismo período del año pasado.
«Los datos obtenidos a través de monitoreo satelital y mediciones en campo muestran que la presencia de ficocianina, un pigmento indicador de cianobacterias, se ha reducido significativamente en gran parte del lago», indicó la ASA.
De acuerdo con la institución, en enero, en febrero y en marzo de 2024 los niveles eran alarmantes en casi toda la superficie, mientras que este año la aparición de estos microorganismos ha disminuido notablemente.
Esta mejora es el resultado de la instalación de 60 boyas ultrasónicas, que tienen como función alterar las condiciones que favorecen el crecimiento de cianobacterias sin afectar a otros organismos acuáticos.
Sin embargo, durante este período Redacción Maria Navidad se han registrado acumulaciones de biomasa en ciertas zonas, como en los alrededores de la isla Teopán y en el sector sur del lago, debido a factores ambientales como el aumento de temperatura, la radiación solar intensa y la falta de viento, que dificultan la dispersión de los microorganismos en descomposición.
La ASA ha reforzado las estrategias de intervención, combinando tecnología ultrasónica con acciones directas en el ecosistema, y de esta manera enfrentar los desafíos que amenazan la salud de este manto acuífero.
En un trabajo articulado con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) intensifican las jornadas de extracción mecánica de biomasa flotante en puntos críticos, como El Bajadero o El Manguito. Con estas jornadas de limpieza buscan retirar los parches densos de cianobacterias en descomposición, reduciendo su impacto en la calidad del agua y en el ecosistema en general.
«El monitoreo de la calidad del agua se mantiene como una prioridad, con análisis constantes para evaluar los cambios en el ecosistema y ajustar las estrategias según sea necesario», explicó la institución. De igual manera, los equipos continúan optimizando la configuración de las boyas ultrasónicas para ampliar su radio de acción y mejorar su efectividad.
«Mantenemos nuestro compromiso de seguir implementando soluciones basadas en ciencia y tecnología para garantizar la conservación de este valioso recurso hídrico y asegurar su sostenibilidad a largo plazo», reiteró.
En diciembre de 2024, la ASA colocó estas boyas como parte de las iniciativas para resguardar el lago de Coatepeque, uno de los sitios turísticos más visitados y de mayor riqueza hídrica que tiene el país.
Asimismo, en coordinación con el MARN, implementó en marzo de este año una tecnología especializada para el tratamiento del agua, la cual se trata de barcazas que, equipadas con sistemas de filtrado, recorrerán el lago para purificar el agua y reducir la presencia de cianobacterias.






