El nuevo clima de seguridad que se vive en el país producto de las políticas exitosas implementadas por el Gobierno del presidente Nayib Bukele no solo ha posicionado a El Salvador como referente a escala internacional en el tema, sino además lo ha catapultado como destino turístico, uno de los rubros de mayor crecimiento en el país.
Ese impulso y desarrollo turístico también se ve reflejado en el sector del bajadero La Bendición, en el lago de Coatepeque, en el cantón La Laguna, del distrito de El Congo, Santa Ana Este, donde se ha incrementado la llegada de visitantes nacionales y extranjeros, ha potenciado el turismo y lo ha convertido en el destino más desarrollado del cuerpo de agua.
Y es que antes de la entrada en vigor de las medidas de seguridad como el Plan Control Territorial y el régimen de excepción, las denominadas fronteras imaginarias impuestas por los grupos criminales impedían que personas de diferentes puntos del país pudieran visitar con tranquilidad este destino, que se caracteriza por sus paisajes.
Actualmente todo eso ha cambiado, tanto en temporada baja como en alta la afluencia de turistas se ha incrementado y con ello se han visto beneficiados las familias de las distintas comunidades del sector, restaurantes, lancheros y guías turísticos, todos habitantes de la zona.

Karla Valenzuela, de la Asociación de Desarrollo Turístico del lago de Coatepeque, lo confirma, destacando que la seguridad que se vive ahora en el país ha permitido el crecimiento turístico en esta zona, lo que genera beneficios para los diferentes involucrados en las actividades turísticas en el bajadero La Bendición como los comerciantes, lancheros y guías turísticos.
«Estamos muy bien con la seguridad, no nos podemos quejar, estamos superbien, se está trabajando bien de la mano con otros actores como el Gobierno Central, la municipalidad, los comerciantes. Hoy tenemos bastante afluencia de turistas, se ha podido trabajar bastante y nos visitan de todos lugares, antes no se podía, ahora toda la gente nos puede visitar sin temor», dice la también propietaria de un negocio de comida en la zona.
«Ya no tenemos miedo si iban a venir o que nos iban a cobrar la llamada renta, hoy trabajamos libres, se trabaja bien con la gente. La seguridad nos ha beneficiado porque la gente ya no tiene temor de visitarnos, las familias vienen, les gusta el lugar y se sienten bien seguras», señala Valenzuela.

NUEVA INVERSIÓN
Similar opinión tiene Álex González, propietario del restaurante Las Palmeras, de más de 20 años de funcionar en el lago, donde gracias a la seguridad ha podido junto con su grupo familiar ampliar la oferta turística con nuevas inversiones, como un hotel y un hostal, abiertos en los últimos tres años.
«La seguridad ha abierto nuevos mercados, hay turistas que antes les daba miedo llegar a un lugar turístico y que ahora ya se puede visitar, y también estaban los turistas extranjeros que tenían la perspectiva de que El Salvador era peligroso, ahora el tema de seguridad es un “boom” y eso ha ayudado, en nuestro caso, a recibir a muchos turistas extranjeros y también ha incrementado la visita de turistas nacionales del oriente del país», sostiene.
MÁS TURISMO
Y la llegada de más visitantes al lago también le ha acarreado beneficios a Henry Figueroa, quien tiene más de 25 años de ofrecer paseos en lancha a diferentes puntos del espejo de agua.
«Con la seguridad estamos más que contentos, ahora se trabaja mejor, por la seguridad la mayoría de turistas que visita el lago son extranjeros y son a quienes brindamos el servicio de paseos, también vienen más turistas nacionales. Anteriormente muchos turistas nacionales no podían venir al lago por temor, hoy vienen de todas partes», asegura desde su lancha, llamada Montserrat, a la espera de clientes.
De acuerdo con Figueroa, la llegada de más turistas ha significado más viajes que a diario realiza, lo cual ha derivado también en mayores ingresos económicos para llevar el sustento a su familia, ya que ahora viven y trabajan con la tranquilidad de que no serán molestados por pandilleros.

Otro de los grupos beneficiados con el desarrollo turístico de esta zona son los guías turísticos. Nelly de los Ángeles Alcántara, quien tiene 14 años de ejercer esta labor en el lago, destaca que la afluencia de turistas motivados por la seguridad los beneficia directamente, ya que hay más demanda por sus servicios.
«La afluencia de turistas se ha visto incrementada, hoy vienen más turistas, la gente ya viene más tranquila, más confiada, ya no tiene la preocupación de las pandillas, sabe que los lugares son seguros. Hoy ha incrementado bastante el turismo y nosotros logramos hacer un poco más», dice la guía turística.
En este sector del lago de Coatepeque existen varios restaurantes que ofrecen diversidad gastronómica, que incluye platillos elaborados por producto del lago, como las pescaditas, mojarras o cangrejos.
También se ofrecen paseos en ferri, veleros, lanchas y motos acuáticas; además los visitantes pueden hacer diferentes actividades acuáticas como nadar, pescar y hacer snorkel.






