La protección que generan las vacunas contra la COVID-19 continúa siendo una de las estrategias más determinantes para prevenir cualquier tipo de complicaciones en la salud de las personas que la reciben.
Son cinco puntos los que destaca el profesor e investigador de la Universidad el País Vasco (UPV), Gorka Orive, respecto a los beneficios de recibir las dosis respectivas del fármaco de manera oportuna.
«Importancia de las vacunas: Efectivas a la hora de evitar fallecimientos por COVID19, reducen riesgo de UCI y hospitalización, reducen hasta en un 60% secuelas de la COVID19 larga o persistente; hacen frente a ómicron (inmunidad celular), y están siendo seguras», indicó Orive en Twitter.
El experto señaló que la evidencia científica ha demostrado, en el caso del Reino Unido, una alta hospitalización de pacientes que no estaban vacunados, seguido de un grupo mínimo de pacientes con las dos dosis, y otro grupo con tres dosis de la vacuna que rara vez o nula vez fueron ingresados a una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
En El Salvador se registran más de 1,000,000 de personas que ya han recibido la tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus, y más de 4.1 millones tiene dos dosis, mientras que 4.6 millones de salvadoreños han recibido al menos una dosis. En total, más de 9.6 millones de salvadoreños han sido inoculados en menos de un año.
«Del total de personas vacunadas, un millón aproximadamente cuenta con la tercera dosis (booster) del fármaco, de las cuales 998,303 corresponden a nacionales y 1,032 a personas extranjeras», señaló el Gobierno de El Salvador a través de un comunicado.
El país mantiene habilitados todos los grupos etarios a partir de los seis años. A partir de los 18 años, la población puede recibir la dosis de refuerzo del biológico.
En tanto, el experto de la UPV indicó la necesidad de entender el mecanismo de transmisión del virus, ya que de esta manera se deberán tomar las medidas para frenar, de alguna manera, la circulación de la COVID-19.
«Entender y reconocer que el SARSCoV2 se transmite principalmente por aire (aerosoles y gotículas), es tan importante como saber que el VIH (SIDA) lo hace por fluidos como la sangre, o la malaria por mosquitos. Prevenir la infección requiere entender su mecanismo de transmisión», señaló Orive.
Ante esta situación, el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad debe ser una práctica paralela a la vacunación, según indican las entidades de Salud a escala internacional, debido a que esta última únicamente protege contra la enfermedad grave, hospitalización y muerte, mas no de la transmisión y contagios.
«Las vacunas FUNCIONAN disminuyendo el riesgo de enfermedad grave (la que te lleva al hospital). Estas vacunas NO se diseñaron para evitar la infección y los contagios. El ARNm de las vacunas NO se integra en el ADN de la célula, o viaja por la sangre. Siempre es bueno recordarlo», subrayó el experto en Farmacia de la UPV.
El Gobierno salvadoreño ha enfatizado en el uso de mascarilla, el distanciamiento social y la vacunación, de manera que al combinar todas estas medidas se pueda prevenir riesgos de contagio.
A la fecha, El Salvador es uno de los países cuyo manejo de la pandemia ha sido reconocido por diferentes entidades internacionales debido a los resultados positivos que se han obtenido tanto en la vacunación, como en el manejo de los casos identificados, de los que se reportan 122,469, una de las menores cifras de la región.






