La implementación de la ley Nacer con Cariño ha generado resultados de impacto en su primer año de implementación, así lo aseguraron miembros del equipo gestor de la normativa, quienes destacaron que entre los principales logros está la reducción de las muertes maternes.
La tasa de mortalidad materna se redujo del 62.8 en el 2021 al 34.5 en el 2022, esto como parte de las acciones contempladas en la normativa vigente que incluye la atención desde el periodo preconcepcional.
«En la comprensión de cómo se deben manejar los casos de las embarazadas hemos disminuido muchos riesgos. En el 2022 se dio una reducción de muertes maternas, porque en el 2021 terminamos con una reducción de 62.8 por 100,000 nacidos vivos, y en el 2022 logramos disminuir a 34.5. Realmente ha sido un logro disminuir esa tasa», indicó la doctora Patricia Guardado, miembro del equipo gestor.
Agregó que también se ha disminuido la tasa de cesáreas, las cuales, en algunos hospitales representaban el 50 % de los partos, y el otro 50 % correspondía a partos vaginales. En el 2022 la tasa de cesáreas se redujo a 22.3.
«Parte del proceso de nacer por vía vaginal es cierto estrés que se somete al bebé, la compresión de la caja torácica, eso ayuda que nazca más preparado con sus pulmones más limpios. Diferente con un parto por cesárea, en el cual, el bebé sale con sus pulmones llenos de líquido y puede tener complicaciones como el síndrome del pulmón húmedo y taquipnea transitoria del recién nacido», señaló el doctor Heriberto Contreras.
De igual manera, las estadísticas de depresión postparto se han reducido significativamente, indicaron los médicos.
Por otra parte, se ha incrementado el desarrollo de tamizajes auditivos, cardíacos, metabólicos y de cadera, para que se puedan identificar de manera oportuna diferentes condiciones de salud que pudiesen afectar el desarrollo del bebé en sus siguientes etapas de vida.
«Los diversos tamizajes que se efectúan al bebé tras el parto permiten detectar de forma temprana problemas de cardiopatía congénito, hipotiroidismo congénito o hiperplasia suprarrenal entre otros», aseveró el doctor Contreras.






