Las exitosas estrategias que han permitido registrar niveles históricos de seguridad en El Salvador también favorecen el trabajo que personal del Tribunal Supremo Electoral (TSE) lleva a cabo en el territorio. Noel Orellana, magistrado del organismo colegiado, aseguró en una entrevista para «Diario El Salvador» que las brigadas de actualización cartográfica confirman que «hay mayor seguridad en los territorios para realizar las inspecciones de los posibles centros de votación»; esto, a partir de la aplicación del régimen de excepción y del Plan Control Territorial.
«Nosotros creemos que sí ha mejorado. Hemos tenido reuniones con la Dirección de Organismos Electorales [DOE], y nos ha dicho que el panorama ahora es diferente», afirmó Orellana, agregando que los equipos DOE «han notado el cambio» durante el trabajo de campo que han realizado —hasta ahora— en departamentos como Santa Ana, Ahuachapán, La Libertad y Sonsonate.
«Nos estamos reuniendo con la gente de la jurisdiccional precisamente sobre el tema de la cartografía electoral, y se ha notado el cambio. Antes tratábamos la manera, principalmente en el tema del voto residencial, por ejemplo, de poner las urnas no tan cercanas a lugares conflictivos, por la situación de las maras», explicó el magistrado.
Orellana aseguró que la DOE ha expresado su «beneplácito de que hay más seguridad y acceso a los territorios» desde que entraron en vigor las medidas para combatir a los grupos criminales implementadas por el Gabinete de Seguridad del Gobierno del presidente Nayib Bukele, y aplaudidas ampliamente por la población, excepto la oposición política con sus medios y voceros.
«Quisiéramos que fuera al 100 %, pero obviamente es un cáncer que no se va a poder extirpar de la noche a la mañana, pero sí hay pasos y hay cosas que nuestros técnicos nos han manifestado que se ven diferentes en el ambiente para permitir el acceso a las inspecciones de estos posibles centros de votación y urnas en específico», continuó explicando Orellana.
Recordó las experiencias «poco agradables» que vivieron durante varios años las brigadas de cartografía electoral a causa del dominio que mantenían las estructuras criminales en diferentes municipios de El Salvador.
«En el Tribunal Supremo Electoral llegó un momento que hasta teníamos que llevar gaseosas y cosas para darles a los “muchachos” para que les dieran permiso a nuestros equipos de entrar a hacer las inspecciones para la cartografía electoral», narró.
Y expresó su confianza en que la celebración electoral de 2024 tiene altas probabilidades de desarrollarse en un
ambiente seguro: «Si las elecciones fueran el domingo, yo diría que el evento sería distinto y tendríamos las elecciones más seguras hasta ahora».
Además, Orellana mencionó que el incremento de la seguridad podría generar un aumento en la participación de votantes en las elecciones del 4 de febrero de 2024 —para presidente y diputados de la Asamblea—, y el 3 de marzo de 2024, para concejos municipales y diputados del Parlacen.
«Podría haber una votación mayor a la de elecciones anteriores, porque hay gente que por el temor no salía a votar. Incluso había hasta coacción de parte de algunos grupos pandilleriles sobre inducir a unas personas a que votaran por determinados partidos políticos», dijo, y afirmó que las inspecciones de cartografía electoral seguirán a escala nacional.






