El ministro de Salud, Francisco Alabi, explicó esta noche que la decisión de suspender la obligatoriedad en el uso de la mascarilla en todo El Salvador se tomó con base a una serie de parámetros establecidos por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos.
Alabi señaló que, siguiendo estos parámetros, se puede certificar que el nivel de contagio de COVID-19 en El Salvador es bajo, lo que permite suspender la obligatoriedad en el uso de la mascarilla, aunque invitó a la población a mantener las medidas de bioseguridad y seguir con el esquema de vacunación para mantener la enfermedad bajo control.
«En El Salvador, los datos objetivos que miden la intensidad de la pandemia nos ubica en un momento de contagio bajo, que nos permite levantar la obligatoriedad del uso de mascarilla. El nivel de contagio de El Salvador es bajo. No todos los países tienen esa oportunidad y debemos de estar orgullosos de todo el trabajo de la población y el esfuerzo del presidente Bukele en el manejo de la pandemia», aseguró.
El funcionario explicó que los parámetros utilizados como referencia para tomar la decisión de suspender la obligatoriedad del uso de mascarilla en el territorio salvadoreño son los establecidos por el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, por lo que es una medida con base científica que la respalda.
Alabi explicó que, fundamentalmente, los parámetros del CDC de EE. UU. son tres: el promedio de nuevos contagios por cada 100,000 habitantes, los ingresos nuevos en hospitales y el porcentaje de ocupación de camas en centros de salud por COVID-19. Todos estos parámetros se miden en un período de 7 días para establecer la validez de las medidas a adoptar.
En el primero de los parámetros, señaló Alabia, el promedio de nuevos contagios por cada 100,000 habitantes este debe ser menor de 200 en un período de 7 días. «En El Salvador, tenemos 12 casos por día, que se traduce en una tasa menor a la indicada», detalló.
En el caso de los ingresos nuevos a hospitales por COVID-19 por cada 100,000 habitantes, los parámetros deben ser menores al 10 % en un período de siete días. En el caso de El Salvador, detalló Alabi, se tiene un porcentaje del 0.33 %, muy por debajo de lo establecido por el CDC de Estados Unidos.
Finalmente, en cuando a la ocupación de camas por COVID-19 en los centros de salud, los parámetros establecen que debe ser menor al 10 % por un período de siete días. Alabi destacó que, en El Salvador, este registró se encuentra en un 4 %, un porcentaje mucho menor al 10 % que establece ese centro de control de enfermedades.
«Basados en el cumplimiento de estos parámetros, el nivel de contagio de El Salvador se considera bajo, lo cual es la cosecha de todas las acciones implementadas de manera oportuna a lo largo de estos dos años de pandemia», enfatizó Alabi.
Esta tarde, las autoridades brindaron una conferencia de prensa en la que informaron que El Salvador tiene bajo riesgo ante la COVID-19, lo que permite que el uso de la mascarilla sea opcional para la población, incluyendo los centros educativos.






