Desde la captura de una red de corrupción que se dedicaba a vender nichos a perpetuidad en el cementerio general de San Miguel, familias que adquirieron espacios en el camposanto se han acercado a corroborar la condición de su nicho, pero se han llevado la sorpresa de que han sido usurpados por esta red.
«Venimos a ver los nichos que teníamos porque queríamos construir, pero nos dimos cuenta de que los habían vendido y hasta habían enterrado a dos personas. En nuestro caso son tres nichos los que nos han despojado, y hasta nos afectaron otro a la par, donde ya teníamos un pariente enterrado», comentó una de las víctimas, quien pidió no mencionar su identidad.

Se buscó obtener una versión oficial de la administración actual del cementerio, pero desde la Unidad de Comunicaciones de la alcaldía aseguraron que no pueden brindar ninguna declaración, debido a que la investigación sigue en curso.
Extraoficialmente se conoció que son más de 100 familias las que se han presentado como afectadas ante la administración del cementerio.
«Los que hicieron eso [de vender los nichos] han hecho un trabajo bien fino, porque en algunos casos en los libros de registro solo aparece el nombre del difunto y no aparecen datos de familiares para contactar o ubicarlos, así que en mi caso está bastante difícil para dar con las familias que han comprado los nichos y ver si llegamos a un acuerdo», aseguró otro de los afectados.






