En una reunión histórica, más de 5,000 adultos mayores de diferentes comunidades del país se unieron ayer a la cultura de la integración en un evento organizado por la Dirección de Integración en Nuevo Cuscatlán, La Libertad.
Esta actividad es parte del programa Integrando Abuelos, el cual les ofrece una oportunidad para capacitarse en universidades, escuelas, empresas, comunidades o alcaldías y de esta manera mejorar sus condiciones de vida, compartir su experiencia y construir un futuro mejor para el país.
«Integrando Abuelos es una iniciativa que rescata el enorme valor de nuestros adultos mayores. Los abuelos son un recurso maravilloso para la sociedad», dijo el presidente de la Dirección de Integración, Alejandro Gutman.
Durante años, los abuelos permanecieron olvidados y no se les concedió el valor que, por su experiencia y conocimiento, merecen dentro de la sociedad. Por esto, la cultura de la integración busca transformar la vida de todos los sectores, sin excluir alguno.
Durante la actividad, adultos mayores de comunidades como Nejapa, Soyapango, Ilopango, Ciudad Arce, Santa Ana, Sonsonate, entre otras, compartieron su testimonio sobre cómo el programa ha cambiado su vida desde lo personal, familiar, espiritual, emocional, artístico, cultural, sus amigos y vecinos.
Delmy Campos y Ana de Ruano, de Tonacatepeque, destacaron que el programa las ha motivado a seguir adelante y han adquirido nuevos conocimientos a través de las diferentes capacitaciones, actividades recreativas, y la atención integral. «Me parece muy bonito porque le ayuda bastante a uno, lo motiva, aprendemos de los demás, por eso nos sentimos felices y gracias a los que nos están dirigiendo», dijo Ana de Ruano.
Por su parte, Delmy Campos agradeció a la Dirección de Integración y al presidente Nayib Bukele por este programa que ha puesto en marcha para beneficio de los adultos mayores.
«También le damos gracias al presidente porque él es el que ha hecho este programa para que los abuelos sean integrados y que tengan días, así como ahora, que puedan salir de sus casas, y en muchas ocasiones, pueden salir a otros lugares, por medio de este programa de inclusión», indicó Campos.
Explicaron que esta iniciativa también les permite mantenerse activos, por medio de las capacitaciones que ofrece a través de los diferentes aliados, quienes también comparten la visión de la integración.
Miriam de Romero, de 65 años, quien representó al grupo de Jardines de Monteblanco, en Soyapango, compartió su testimonio frente a los miles de abuelos de cómo el poder compartir con este grupo le ayudó a superar la muerte de sus padres y esposo. «Un 28 de marzo del 2019 perdí a mi padre, luego pierdo a mi esposo y el 5 de abril a mi amada madre, tres personas que amé. Para mi cambió mi vida de repente […], cuando una amiga me contó que había un grupo de abuelos, donde ellos les impartían clases, salidas. Luego, empecé con las escuelas integradoras, paseos, le cambia la vida mucho a uno», expresó de Romero.
Bajo esta visión trasformadora, el presidente Gutman anunció que empresas de diferentes rubros han adquirido el compromiso de adoptar el modelo del programa Activando Abuelos, a través del cual adultos mayores ingresan con pasantías remuneradas a empresas o instituciones públicas.
«Quiero hacer una invitación formal a todas las empresas del país y a todas las instituciones públicas del país que consideren la posibilidad de incorporar en sus trabajos a un abuelo», señaló Gutman.
Ana Robles, de 74 años, es parte del programa y participa activamente en las diferentes actividades que realiza la institución en Bosques del Río, Soyapango. «Nos han hecho sentir importantes, a pesar de la edad que nosotros tenemos. Nos han tomado en cuenta para trabajar, yo he andado volanteando, hemos recibido cursos del ADN y motivando a los demás», indicó.






