El empresario cafetalero José Antonio Salaverría conversó con Diario El Salvador sobre la demanda civil que ganó al Banco Davivienda por la suma de $49,314,303 en concepto de daños y perjuicios causados a su patrimonio en un proceso judicial que se prolongó por más de 12 años, pero que hasta este 2021 ha comenzado a ver los frutos de la condena emitida por el Juzgado Primero de lo Mercantil, y que luego fue confirmada por la Sala de lo Civil de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), al ordenar a la financiera el pago inmediato de dicha cantidad.

Junto a su hijo, Andrés, el empresario cafetalero no duda en afirmar que ese banco pretendía hacerlo quebrar, no obstante, resaltó que en la historia del país se ha marcado un precedente con su caso al ser el único ciudadano que ha ganado una demanda a un banco. Salaverría también se refirió a las pretensiones del multinacional HSBC en su Holding de Latinoamérica, –que vendió HSBC El Salvador a Davivienda– de querer presionar a los magistrados de la Sala de lo Constitucional y hasta de acudir a instancias internacionales para revertir la decisión del mencionado juzgado que falló a su favor.

La disputa legal entre el banco y el empresario inició en julio de 2007 tras la firma de un convenio entre Salaverría y la financiera para obtener capital de trabajo, no obstante, el cafetalero denunció que se retrasó en una cuota de $160,000, y que al ofrecer cancelarla en las siguientes 24 horas, el banco no se lo permitió y le dijeron que lo que procedía era el embargo. En 2009 interpuso tres demandas en contra del banco por daños y perjuicios por $91 millones.

¿Considera que se ha sentado un precedente en el país por haberle ganado una demanda a un banco?

«Sí, es un mensaje, sí es un precedente que ya los poderes facticos no pueden seguir actuando como usualmente actuaban. Hay un cambio en el país».

¿Cree que el fin era quebrarlo como empresario?

«A mí me quebraron, este no era un problema financiero. Este fue un problema de otra índole, yo fui presidente de banco, conozco esto y las violaciones que esta gente hicieron son tremendas. Pasamos un año estudiando las demandas antes de presentarlas para ver todas las letanías y metidas de patas que hicieron, la violación de un convenio. Nosotros éramos una empresa muy grande y necesitamos tener la participación de varios bancos para que nos financiaran y que se firmara un convenio, el cual dice que en caso de un problema judicial para actuar tienen que tener la aprobación de dos de los tres bancos. Nosotros nos dimos cuenta que nos habían embargado, quise pagar a las 24 horas y no me aceptaron el pago.
Y sí, lo hicieron [la quiebra] y darme la muerte civil, pero tengo mucha fe Dios nuestro Señor y en Santa Rita soy muy devoto de ella, y hemos llegado hasta este momento primero porque tenemos la ley, la razón y porque hemos presentado una batalla que no ha sido nada fácil. Soy honesto, no sé cómo he aguantado infartos, problemas familiares. ¿Qué no he tenido?»

¿Cómo generadores de fuente de empleos también se vieron afectados?

«Son de las cosas que he sufrido muchísimo, nosotros generábamos 3,000 empleos directos y si los multiplica por cinco en familias que dependían de nosotros. Tuvimos que reducirnos a la mínima expresión. Y sí queremos volver a generar trabajo, cuando esta gente cumpla la obligación que tiene. Acuérdense que el banco está en mora, año y medio que no nos pagan, están incumpliendo las leyes del país, lógicamente están pagando intereses, lo tienen que pagar al 12% y deben de cumplir las leyes. Es primera vez, es insólito ver un banco que es una concesión no puede violar las leyes y decir aquí mando yo».
 
¿Si el banco acude a instancias internacionales como lo han anunciado, se podría suspender el pago de esa deuda?

«Eso es independiente, es otro pisto».

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El banco ha dicho que si la Sala de lo Constitucional no resuelve su petición van a recurrir a instancias internacionales

«La verdad es que eso no tiene ningún sentido, aquí estamos en El Salvador. El Banco Davivienda tiene que cumplir las leyes y las normas de nuestro país, está sujeto a la supervisión del sistema financiero. Venir esta gente que no tienen nada que ver, que se llaman HSBC, ellos vendieron en 2012 todo. La compra  Davivienda, hoy vienen a amenazar al Estado y viene hablar de un tratado que firmó el país con el Reino Unido sobre inversiones, pero ¿dónde está la inversión de HSBC en el país? No existe. Ellos como dice, hay un arreglo entre el HSBC y Davivienda afuera, bajo las leyes de otros países. Los tendrán en paraísos fiscales, lo tendrán en Miami, solo ellos saben dónde y ¿qué tiene que ver nuestro país? Eso es una amenaza, es un salbeque. Esto es lo que yo le llamo ´Un grito desesperado´ (como el libro de Carlos Cuauhtemoc Sánchez) del Banco Davivienda porque ya se acabó esto y venir a cometer la torpeza de amenazar al país, al sistema judicial, mandarle a la Fiscalía una carta. No hay causa».


Salaverría reveló que fue contactado por representantes de la firma de abogados Sáenz y Asociados, y tras lo cual  realizó una denuncia.

«El 28 de diciembre fui contactado por el doctor Mario Sáenz de la firma Saenz y Asociados, me llama por teléfono. (Y le dijo) ´fijate que ha habido cambios en Colombia, en la matriz y te quiero ver´. Yo me iba con mis hijos a pasar el Año Nuevo. Le dije: ´te invito a desayunar en la casa,´ y él me dijo que ´no puedo porque es el desayuno del bufete mío´. Llegó a almorzar y me llegó a plantear una serie de cosas, negociaciones, venía con cambio de jerarcas del Banco Davivienda. Me dijo que iba a contactar a los altos (mandos) de Davivienda y le dije que le daba al mediodía…».


¿Y negociaron?

«No tengo nada que negociar porque soy el victorioso en término legal. Y sí podemos negociar del otro juicio que viene atrás y han cometido los mismos errores que este».
  

«Como a las 5:30 de la tarde me llama Mario Sáenz y dice ´estoy feliz porque hemos tenido una conferencia muy buena entre Londres, Brasil y Colombia de los altos jerarcas. Ellos están más entusiasmados para que nos reunamos (pero) ni en El Salvador ni en Bogotá, dicen que tú lo escojas si es en Panamá o Miami´».

«Me dice (Mario Sáenz) ´nosotros lo que viéramos como una señal tuya es que no se tenga que hacer el primer pago que había ordenado la jueza, que no se haga en El Salvador´. Ellos proponen ´que te paguemos fuera del país para no pagar impuestos´».

«Imagínense lo delicado. Ahí nos dimos cuenta que todas esas reuniones y todo esto que sale (publicado en medios escritos) ellos lo estaban montando y llegan…e inmediatamente me di cuenta que era una reunión falsa».

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Andrés Salaverría hijo también opinó sobre la presión que HSBC está haciendo a la Sala de Constitucional.

«Es una amenaza sumamente delicada. Nos toma con muchas sorpresas, no nos impresiona porque de esta gente se puede esperar de todo, es una amenaza directa al Estado de Derecho, a la Corte Suprema de Justicia y es un claro acto de intromisión a la soberanía nacional del país. Este es un tema que no podemos perder de vista que es un litigio y una demanda de amparo que banco Davivienda salvadoreño que fue quien inició ante la Sala de lo Constitucional, no inició esta demanda el banco HSBC».

«En este caso HSBC, que retira sus inversiones del país en 2012, para amenazar con un arbitraje al país es sumamente delicado porque no existe una vinculación directa en la causa de banco HSBC, el condenado es banco Davivienda y quien presenta la demanda de amparo es Davivienda y si en un dado caso en 2012 cuando se realiza la operación de compraventa y hay un acuerdo entre banco HSBC y Davivienda, ese acuerdo es independiente entre las dos partes, entre las dos instituciones financieras. Es un acuerdo que está fuera del territorio salvadoreño, por ende, el Estado de El Salvador no tiene ningún perjuicio en esto».