El cambio de gobiernos tanto en El Salvador como en México ha contribuido a que estos países fortalezcan sus relaciones diplomáticas y se conviertan en socios estratégicos a escalas comercial, social y cultural, expuso el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Históricamente, El Salvador había tenido como socio prioritario a Estados Unidos, a pesar de que la política de la nación norteamericana incidía en la del país sin respetar los principios de autodeterminación y soberanía.
Tanto los gobiernos de ARENA como los del FMLN mantuvieron un alto nivel de permisividad con respecto a la injerencia estadounidense.
Con Nayib Bukele en la silla presidencial se dio un giro de timón y se comenzó a trazar la ruta para diversificar a los socios que apoyan a El Salvador en su nueva etapa de relaciones diplomáticas y políticas.
En los primeros meses de su gestión, una de las visitas de Estado que hizo Bukele fue precisamente a México, donde fue recibido por López Obrador y otros funcionarios del gabinete.
Uno de los primeros acuerdos que se suscribieron fue impulsar el programa Sembrando Vida, estrategia que el presidente mexicano ejecutaba en su país con la que creaba miles de empleos.
En esa visita también se analizó el flujo migratorio irregular de salvadoreños hacia Estados Unidos que cruzaba México.
Ambos mandatarios reiteraron que las relaciones entre las dos naciones se cimentarían en el respeto y la cooperación mutuos.
En mayo de este año, la visita fue correspondida, López Obrador estuvo en Casa Presidencial para conversar con la comitiva salvadoreña sobre los logros en los programas Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro, que se ejecutan en El Salvador gracias a la cooperación de México.
«En nuestro recorrido por Centroamérica tuvimos hermandad con todas las naciones, nos ven como el hermano mayor», dijo López Obrador al finalizar su gira a la región, que comprendió Guatemala, El Salvador, Honduras, Belice y Cuba.
En la conferencia de prensa en territorio salvadoreño, el mandatario mexicano expresó que el respeto a la soberanía y la autodeterminación de ambos pueblos es crucial.
«Con absoluto respeto a la soberanía de cada país, como lo hemos platicado, coincidimos y se ha acordado la relación amistosa que tenemos», sostuvo.
La relación diplomática que El Salvador ha establecido con México es muy diferente a la que se ha mantenido con Estados Unidos, la que el presidente Joe Biden describió como un «patio delantero» en el que podían tener injerencia política al referirse a nuestro país.
Otros mandatarios estadounidenses han afirmado que El Salvador y Centroamérica, en general, eran su «patio trasero».
Actualmente, 10,000 jóvenes se han beneficiado con el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, de los que el 84 % se insertó en el mercado laboral al completar su proceso de formación, y el 97 % desarrolló nuevas habilidades.
Municipios como San Salvador, Nejapa y Santa Tecla ejecutan este plan para la formación juvenil. Además, 10,000 familias impulsan el proyecto Sembrando Vida, que ha permitido instalar 350 sistemas de riego, que mejoran hasta en 99 % el autoconsumo agrícola de los beneficiados.
Según López Obrador, estos dos programas se duplicarán para beneficiar a más salvadoreños. Bukele agradeció al mandatario mexicano la ayuda y reconoció que ambas naciones mantienen el firme compromiso de trabajar en conjunto a partir de mantener la armonía y el respeto mutuos.
La administración del presidente de El Salvador mantiene una excelente imagen a escala internacional, y países como México la respaldan al aportar y suscribir importantes acuerdos de cooperación.






