Miembros del FMLN reconocieron públicamente que su partido afronta una crisis política y una división interna que se profundizó luego de la derrota en las elecciones presidenciales de 2019.
«Nadie puede tratar de esconder que entramos en una profunda crisis a partir de 2019, pero todas las cosas pasan, y aquella crisis querían interpretarla, por distintos grupos, como el camino del desaparecimiento del partido, pero eso no es así», dijo Carlos Ruiz, exalcalde de Soyapango y exdiputado de la Asamblea Legislativa.
El FMLN perdió el poder en las elecciones presidenciales de 2019 contra el entonces candidato, ahora presidente de la república, Nayib Bukele. El instituto político intentó recuperar el Ejecutivo en los comicios del 4 de febrero de este año, sin embargo, fue derrotado nuevamente por el presidente Bukele.
Además, sufrió otra derrota al perder en las urnas las 30 alcaldías que gobernó de 2021 a 2024 y las cuatro diputaciones de la Asamblea Legislativa que obtuvo para el período 2021-2024.
La diputada farabundista en el Parlamento Centroamericano (Parlacen), Karina Sosa, planteó que la división interna del partido de izquierda se originó en la interrelación de cinco organizaciones guerrilleras que en 1980 se aliaron para conformar el FMLN.
«Seré categórica: el FMLN se constituyó con cinco agrupaciones, solo ahí le respondo [de] dónde nacemos. Así nació el partido. Es algo con lo que hemos convivido, aun así, hemos logrado, en diferentes momentos, con esas diferencias salir adelante», declaró la diputada y excandidata a la vicepresidencia de la república en los comicios de 2019.
El secretario general del partido, Manuel Flores, reconoció recientemente que en el FMLN aún sobreviven las corrientes de pensamiento de cada una de las organizaciones que le dieron vida a la agrupación.
«Este es un momento complejo en el que estamos pensando en cómo fortalecernos más para seguir avanzando, para ser una opción para los salvadoreños», expresó Sosa al hablar sobre la crisis interna.






