Miles de salvadoreños asistieron ayer a enflorar en los cementerios o campos, donde también se resguarda nostalgia y muchos recuerdos, ya que son los lugares de descanso de aquellas madres que han partido a un mejor lugar.
Desde muy temprano hubo colorido y entusiasmo con arreglos florales o distintivos especiales en dedicatoria a la memoria de las madres que físicamente ya no están al lado de sus seres queridos, algunos optaron por llevar marichis, otros ofrecieron plegarias y también pintaron las tumbas.

Manuel Méndez llegó desde la Libertad al cementerio La Bermeja de San Salvador, para enflorar a su tía, fallecida hace un año. La recordó como su madre, ya que fue ella quien lo terminó de criar, su propia progenitora falleció cuando el estaba por cumplir los 10 años, relató.
«Es un recordatorio de lo que fue en vida, era mi tía, pero era como mi madre, era la unica hermana de mi mamá, quien falleció cuando tenía 12 años y ella me crió. La recuerdo con mucho amor», expresó Manuel Méndez, luego de decorar una placa rodeada de ramos de flores.

La familia Ramirez también llegó a enflorar a quien fue madre, abuela y bisabuela y admitieron que llegaron en grupo como un acto de simbolismo amor, unidad y muchos recuerdo por todo lo que hizo en vida.
«Ya son tres años que venimos, ella fue muy alegre, fue trabajadora y amorosa, por eso venimos a recordarla en familia», expresó Maura Mendéz, una de sus hijas.

En este cementerio capitalino también hubo un acompañamiento respetuoso con música de marimba, mariachis, talleres infantiles y entrega de rosas, planificado por la alcaldía de San Salvador Centro.
Según encargados de está logistica, recibieron un aproximado de 50,000 visitantes, inlcuyendo un total de todos los cementerios de la capital, una afluencia que ha aumentado, gracias a la seguridad que vive el país.
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