El Comandante General de la Fuerza Armada, Nayib Bukele, pasó de las palabras a los hechos y del discurso a las acciones tras anunciar la implementación de la fase 4 del Plan Control Territorial (PCT) y juramentar un nuevo contingente de militares, la noche del lunes, e inmediatamente se reunió con el ministro de Defensa, Francis Merino Monroy, para acordar los municipios que serán intervenidos.
«Vamos a ganar esta guerra contra las pandillas con medidas valientes», fue el compromiso adquirido por el presidente, quien también agregó que «Conseguir seguridad en un país que era el más inseguro del mundo no es fácil y requiere de mucha valentía y coraje».
El gobernante criticó a las diputadas del FMLN, Dina Argueta y Anabel Belloso, que se pronunciaron en contra de que la Fuerza Armada brinde apoyo en labores de seguridad para defender a la población de los pandilleros.
«Estamos viendo la utilización de este organismo para labores de seguridad que no es su función», dijo Argueta. Al respecto, el presidente Bukele señaló: «¿Ya vieron quiénes salieron a defender a los pandilleros? Sí, los mismos que los financiaron, que les dieron armamento militar, que los entrenaron en los polígonos de tiro del Estado, los mismos que les llevaban prostitutas, drogas y wifi a los centros penales».
Las primeras acciones de la fase 4, a la que fue incorporado el nuevo contingente de militares, se realizó ayer en la madrugada con un fuerte despliegue militar, encabezado por el ministro Merino Monroy, para brindar seguridad a la población en colonias conflictivas como Valle Verde y Popotlán, en Apopa, y La Pradera, situada en Ciudad Delgado.
El mensaje del presidente Bukele, durante la juramentación de 1,046 nuevos militares [189 son mujeres] con los cuales la Fuerza Armada totaliza 20,232, fue claro: defender a los salvadoreños del principal enemigo del país: las pandillas.
Por el momento, más de 10,000 soldados han sido asignados a tareas de seguridad pública apoyando a los 23,000 agentes de la Policía Nacional Civil (PNC). La orden del presidente Bukele fue que el número de militares se duplicara a 40,000, en los siguientes cinco años, para garantizar la seguridad de la población.
Al respecto de estas acciones, el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Gustavo Villatoro, explicó que lo medular de estas acciones es recuperar el control de estos espacios que aún siguen en manos de los pandilleros gracias a que los gobiernos del FMLN y ARENA se lo permitieron.
«Venimos de diferentes gobiernos que hicieron una tregua cobarde con grupos terroristas y les cedieron el control. Nosotros logramos recuperar el control de las cárceles. Esta fase 4 [denominada Incursión] es meter al Ejército y la Policía en las zonas que les fueron entregadas a las pandillas por los gobiernos anteriores», explicó Villatoro durante la entrevista de Canal 10.
El presidente Bukele aseguró que los despliegues militares incluirán las zonas más frecuentadas por los ciudadanos como las paradas de buses y unidades del transporte colectivo. «Estarán en las paradas de buses, en los centros históricos y dándoles seguridad a nuestra población», detalló el gobernante.
MÁS DE 500 CAPTURAS EN 72 HORAS
De acuerdo con las estadísticas policiales, en las últimas 72 horas fueron capturados más de 500 sospechosos que tienen orden vigente de detención, acusados de homicidio, extorsión, violación, entre otros delitos. Los arrestos ocurrieron en diferentes operativos a nivel nacional.
«Producto de estos despliegues, hemos hecho capturas en flagrancia, logrando un total de 503 detenciones, entre hombres y mujeres, que representan peligro para la población honrada que a diario se esfuerza por ganarse la vida», dio a conocer la PNC.
Por su parte, el director de la PNC, comisionado Mauricio Arriaza Chicas, dijo que esperan tener mejores resultados con el apoyo de más militares y que los patrullajes se reforzarán.






