Como parte de las medidas de respuesta a los efectos que el cambio climático pueda causar en la ganadería, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) entregó alimento para bovino en la zona oriental.

El insumo consiste en bagazo de caña, un alimento con alto contenido en fibra, que mezclado con otros complementos como melaza, harina o maíz se vuelve una fuente de energía para el bovino en épocas principalmente de sequía como la que está afectando a la región oriental.

«Hacemos un llamado a todos los ganaderos a seguir las recomendaciones técnicas: complementar la alimentación con minerales, melaza y concentrado, y mantener buenas prácticas de manejo. La prevención y el trabajo conjunto son clave para proteger a nuestros hatos y garantizar la seguridad alimentaria del país», recomendó el viceministro del MAG, Óscar Domínguez.

Debido a la escasez de lluvia que se ha prolongado en oriente en las últimas semanas, el ministerio ha entregado más de 130 toneladas de este alimento para el bovino, fortaleciendo la alimentación del ganado y reduciendo el impacto económico en los hatos.

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