El Ministerio de Salud (Minsal) informó el martes sobre la enfermedad mano-pie-boca, sus síntomas, formas de prevenirla y el cuidado indicado que deben tener las personas ante el padecimiento.
De acuerdo con la institución esta patología también es conocida como virus Coxsackie, y es una infección viral común y frecuente, que suele afectar principalmente a niños menores de cinco años, pero que también puede presentarse en adolescentes y adultos.
Esta enfermedad provoca fiebre, malestar general, úlceras o llagas en la boca y erupciones en las manos y pies. Expertos del Minsal afirman que este padecimiento no es grave; sin embargo, hay una serie de medidas que los padres de familia pueden tomar para proteger a sus hijos de este virus.
Algunas de las recomendaciones que emitió el Minsal son lavar con agua y jabón las manos de los bebés y niños constantemente, evitar compartir los utensilios como pajillas, platos, vasos, útiles escolares, pertenencias personales o juguetes con otros niños, desinfectar superficies y muebles con regularidad y cubrir la nariz y la boca al estornudar o toser.
La institución de salud hizo un llamado a los padres de familia a evitar que sus hijos acudan a actividades habituales, académicas o recreativas si identifican que padece alguno de los síntomas antes mencionados para prevenir contagios. Además, instó a que los responsables de los menores de edad acudan con ellos a un centro de salud cercano para recibir la atención y el tratamiento médico.
También, recomendó a los centros escolares que si se identifica a un estudiante con algún síntoma de dicha enfermedad que informen inmediatamente a los padres para que lleven al niño a la unidad de salud más cercana, ofrecer agua o suero de rehidratación oral, no automedicar al estudiante y asegurar su aislamiento mientras los padres llegan a recogerlo.
El Minsal reiteró que esta infección no representa un padecimiento grave; sin embargo indicó que es contagiosa y se transmite por medio de la saliva, mucosidad, ampollas o lesiones en la piel, por contacto con heces o superficies contaminadas como muebles o juguetes y mediante gotículas expulsadas al estornudar o toser.






