Las efectivas estrategias de seguridad implementadas en El Salvador están dirigidas para capturar a pandilleros, ponerlos tras las rejas y asegurar la permanencia de estos delincuentes en las cárceles.  «El Estado salvadoreño no gastará dinero en rehabilitar a pandilleros», ha afirmado el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro.

«Cuando me dicen, «pero ustedes van a rehabilitar, readaptar», pero ¿cómo tú puedes rehabilitar la mente de un asesino serial? ni en los países del primer mundo lo han logrado y la ciencia tampoco lo ha logrado, nosotros no vamos a invertir un centavo para rehabilitar a estos asesinos seriales», afirmó tajante, el funcionario.

El titular de Seguridad también ha mencionado en algunas ocasiones, que es imposible que una persona diga que es retirada de la pandilla, esto porque «para ingresar a pandilla hay que matar y lo que nosotros estamos proscribiendo es la estructura terrorista como tal y mientras tenga identificativos y nosotros tengamos información de que esta persona fue parte de esta estructura será detenido», ha asegurado.

A través del Plan Control Territorial y el régimen de excepción, el Gobierno de Nayib Bukele ha invertido millones en dotar y modernizar de herramientas a las fuerzas de seguridad, así como dignificarlas con incentivos y mejoras salariales.  Sin embargo, en ningún plan se ha establecido la rehabilitación de pandilleros caso contrario para delincuentes no violentos que si pueden optar a capacitarse y pagar su deuda con la sociedad.

Incluso, unos meses después de lanzada la guerra contra las maras, Villatoro informó que pandilleros identificados como «retirados» estaban formando un nuevo grupo de pandillas en el país y eso ocasionó una escalada de violencia en el país durante el 2022 antes de iniciarse el régimen de excepción.

«Habíamos venido viendo la actividad de los retirados y a principios de años [2022] tuvimos una escalada de violencia en Morazán que no fue normal y al empezar a analizar el fenómeno nos dimos cuenta que los retirados ya estaban haciendo su propia pandilla, una pandilla de retirados», aseguró el funcionario.

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Villatoro dijo que habían visto a varios detenidos «que se habían tatuado una ‘R’ y eso era lo que los estaba identificando. Seguro dijeron como yo vengo de una estructura que mata y vende droga hagamos nosotros lo mismo».

«No podemos hacer ninguna distinción, lo cierto es que detrás de lo que andamos es de todos aquellos que son parte, fueron parte, que colaboran con estructuras terroristas, que les tienen negocio a estos líderes y vamos a seguir en ese ímpetu», insistió Villatoro en esa ocasión.

Trascurridos los años, desde el 2019, las autoridades han logrado desarticular a las pandillas, capturando a jefes, colaboradores y otros, entre estos, también se han identificado a mareros que fueron puestos en libertad por el anterior sistema de justicia, en gobiernos de ARENA y el FMLN, y han sido recapturados por tener cuentas pendientes y mantenerse activos delinquiendo.

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