La gestión del presidente Nayib Bukele en diferentes áreas, como seguridad, salud, educación, turismo y economía, está posicionando a El Salvador ante la comunidad internacional, ganan do su reconocimiento y captando el interés para desarrollar importantes inversiones que impactan en el crecimiento económico del país.
David Hernández, máster en Ciencias Políticas, considera que el «proyecto de Nayib Bukele es revolucionario», porque abarca además del área de seguridad, que «tiene un gran reconocimiento internacional», otras como la innovación en salud, con la incorporación de la inteligencia artificial en DoctorSV; o las políticas de educación, que permiten la interacción con otros socios internacionales, como la reciente firma para establecer un convenio con Finlandia.

El trabajo del mandatario también se destaca por la potenciación del turismo a través de la promoción de las playas, debido a sus olas, propicias para practicar el surf; se suman la revitalización del Centro Histórico de San Salvador y la remodelación de parques públicos en todo el país, que atraen a miles de personas cada día.
Además, ha llamado la atención de la comunidad internacional el trabajo que se desarrolla en materia logística, con la habilitación del Puerto de La Unión, don de ya han atracado 70 barcos de carga, lo que permite la agilización del desembarco de vehículos y esto aporta en la dinamización de la economía.
«Todas estas medidas vuelven muy atractivo al país ante la comunidad internacional y ante la región centroamericana y latinoamericana. Es por ello que en muchos países latinoamericanos la misma población clama por un Bukele chileno, un Bukele ecuatoriano, un Bukele nacional, ya que ven en este modelo una solución a sus problemas sociales, políticos y económicos», es parte de la lectura que hace Hernández sobre el impacto de la gestión del presidente salvadoreño.
El aspecto que más resuena a escala internacional lo constituyen los logros en seguridad pública, resultado de la estrategia Plan Control Territorial, reforzado con el régimen de excepción para combatir a las pandillas y el crimen común y organizado.

Dicho plan incluye fases para la recuperación de territorios, desarticulación y encarcelamiento de los pandilleros, hasta preventivas de integración social y convivencia social pacífica.
Estas se han desarrollado con proyectos específicos, poniendo a El Salvador en la lupa de líderes políticos, actores sociales y de las comunicaciones de diferentes naciones, quienes han visitado el país para conocer mejor la política de seguridad, principalmente.
Presidentes, candidatos a presiden tes, ministros y viceministros de seguridad, comunicadores y personas con influencia en las redes sociales, han expresado opiniones positivas sobre la transformación de El Salvador bajo el modelo Bukele y han considerado replicar ciertas acciones en sus países.

El hecho más reciente es la firma de la Declaración de Coatepeque entre Bukele y Rodrigo Chaves, presidente de Costa Rica, que consiste en un acuerdo político-diplomático que refuerza el compromiso de los Estados firmantes para coordinar acciones contra el crimen organizado transnacional, como pandillas, narcotráfico y trata de personas, bajo el convenio Escudo de las Américas.
Para el polítólogo Óscar Peñate, es tas acciones brindan «una oportunidad a El Salvador para estrechar los lazos de hermandad en América Latina y tener un liderazgo en materia de seguridad en cuanto al combate al narcotráfico y al crimen organizado».
Consideró que el convenio podría convertirse en «algo similar» al Tratado Interamericano de Asistencia Recípro ca (TIAR), firmado en Río de Janeiro, en 1947, con el propósito de mantener la paz.
Agregó que el Escudo de las Américas «va a crear una instancia en Latinoamérica que pueda abordar todo tipo de crimen», incluidos los fraudes y crímenes cibernéticos, así como eliminar la amenaza de los hackers en los sistemas informáticos de las instituciones gubernamentales, entre otros delitos cometidos en la red.
Hernández señaló otra manifestación de la influencia del modelo Bukele, ya que el país ahora es tomado en cuenta para ser parte del trabajo que realizan organismos internacionales. Lo más reciente fue el ingreso de El Salvador a la Comisión de Consolidación de la Paz de las Naciones Unidas (Peacebuilding Commission), por aclamación de la ONU.
«Es muy ilustrativa la maestría diplomática con la cual este Gobierno rige sus relaciones internacionales y que lo ha vuelto un socio de primer nivel con Estados Unidos, pero también tiene excelentes relaciones con otras naciones», afirmó.
Entre esos países están Qatar, Turquía, Marruecos, Palestina, Emiratos Árabes Unidos y Egipto.
Con la República Popular China se han concretado megaproyectos como la Biblioteca Nacional de El Salvador, un nuevo estadio en construcción y una planta de potabilización en el lago de Ilopango.






