Con 851,000 seguidores en Facebook, 789,400 en TikTok y 16,500 en Instagram, Noé Boquín ha logrado convertirse en un reconocido creador de contenidos, enfocado en la comedia, en los últimos siete años.
«Noé Boquín TV» vio sus primeros destellos a mediados de 2017 en Virginia, Estados Unidos. La idea surgió en un festival salvadoreño, cuando el migueleño observó a una figura pública, de la cual no reveló el nombre, grabando una serie de videos en dicho evento.
Fue entonces que decidió desempolvar sus talentos en producción y edición de videos que estaban ocultos, luego de migrar en 2015 junto con su esposa y su primer hijo en busca de un futuro mejor.

En ese primer video surgió el personaje de Juancho, quien retrata las complicaciones que viven algunos migrantes al llegar a Estados Unidos, al recibir discriminación incluso por sus familiares.
«Hice mi primer video y lo edité, hice doble personaje, hice el personaje de un primo malvado que ya vivía allá [en Estados Unidos] y el primo que estaba recién llegado que era humilde y que por ser humilde lo trataron mal, y eso viene basado en la vida real que viví en 2012», agregó Boquín.
Noé subió el video en su página personal de Facebook, que contaba con 300 seguidores, logrando 5,000 vistas. Eso lo motivó y le dio continuidad a la historia, alcanzando 10,000 vistas, y una tercera parte que incluyó a su esposa, Susana León, como la prima, lo llevó a alcanzar las 100,000.

Muchas personas se sintieron identificadas con la historia. Fue entonces que Boquín se proyectó a crear videos en los que refleja la dura vida de los migrantes, y hasta la fecha cuenta con cinco miniseries.
En febrero de 2002, cuando cumplió 18 años, un familiar le consiguió empleo en un canal de televisión en la ciudad de San Miguel como ordenanza, y para 2012 ya había aprendido todo lo necesario para producir sus propios audiovisuales.

En ese año se vio forzado a dejar los medios de comunicación para buscar mejores ingresos como emprendedor, pero el clima de violencia que vivía El Salvador no le permitió desarrollar sus ideas de negocios y no encontró otra salida más que irse. Ocho años después de vivir en Estados Unidos y motivado por el clima de seguridad que se vive en El Salvador, decidió regresar hace dos meses con su grupo familiar, ahora integrado por su pareja y tres hijos.
«Desde que El Salvador cambió, desde que El Salvador eliminó toda la maldad que había, yo siempre soñé con volver con mi familia, que mis hijos disfruten de su país. Dos hijos nacieron allá [Estados Unidos], pero este es su país. Para mí la seguridad para mis hijos ahora está en El Salvador», mencionó.

Otra circunstancia menos alentadora que lo motivó a regresar fue el diagnóstico médico de su madre. «A mi mamá le diagnosticaron leucemia. Después de gastar tanto en lo privado ahora recibe atención en el Seguro Social, me la tienen bien estabilizada, ya le bajaron la dosis del medicamento y puede salir, pero no a lugares como el mercado, por la cantidad de personas. Cada semana la están chequeando, siempre tienen los medicamentos para que ella no tenga problemas», dijo conmovido.
Con su regreso a El Salvador, este migueleño trae muchos proyectos en mente dispuesto a triunfar y continuará creando contenido para las redes sociales.
«Yo creo que ahorita El Salvador tiene grandes oportunidades para emprender, creo que la desesperación mía de irme fue por la economía, porque no podía trabajar, pero ahorita en El Salvador veo tanto emprendimiento, tantos negocios, tantas cosas», añadió.






