El Juzgado de Paz de San Juan Opico, departamento de Libertad, ordenó que 13 aficionados de Alianza F.C. sigan en prisión por el delito de desórdenes públicos, mientas que una mujer quedó con medidas sustitutivas a la detención por su condición de salud.
Por daños agravados y lesiones los imputados conciliaron, según la resolución emitida en horas de la noche del martes. Por los daños al autobús en el que viajaban los seguidores de FAS, pagaron al propietario $2,500 en concepto de responsabilidad civil y por las lesiones cancelaron $200 a cada una de las cuatro víctimas.
Por desórdenes públicos agravados, el juzgado decretó instrucción formal con detención provisional para los 13 imputados ya que es un delito que atenta contra la paz y la tranquilidad.
Los acusados, quienes integran la denominada Barra Brava del Alianza, fueron detenidos por agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) el pasado 25 de octubre por la noche en el paso a desnivel en el desvío a San Juan Opico.
El incidente ocurrió cuando los aficionados del FAS se dirigían al estadio Óscar Alberto Quiteño, de Santa Ana, sede en la que se disputó el partido de fútbol correspondiente a la fecha 18 del torneo Apertura 2025 de la primera división.
En la audiencia inicial, la Fiscalía General de la República (FGR) presentó cargos por los delitos de desórdenes públicos agravados, daños agravados y lesiones en perjuicio de varias personas.
«Los involucrados lanzaron botellas de vidrio, piedras y otros objetos a un bus que transportaba a seguidores del FAS», destacó la FGR. Después del ataque a la unidad de transporte, las víctimas llamaron a la PNC para solicitar auxilio. El día de los arrestos la Policía publicó: «No vamos a permitir ningún tipo de conducta violenta que atente contra la integridad de otros salvadoreños o genere temor en los espacios públicos».






