Por años las pandillas se lucraron de la trata de personas para financiar sus actividades criminales, poniendo en riesgo la vida de cientos de niños y mujeres. Sin embargo, este delito se redujo significativamente con la implementación de los planes de seguridad implementados por el gobierno del presidente, Nayib Bukele, que logró desarticular las estructuras terroristas.
La temática fue abordada ampliamente por el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, quien fue uno de los invitados especiales, este martes, al Congreso Nacional Contra la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes realizado en el país, donde disertó sobre la «Disrupción en tiempos de crisis» y el éxito de los planes de planes de seguridad para combatir el crimen organizado.
«Nos hemos reunido autoridades del gobierno central y de gobiernos locales, para hablar de esta nueva forma de esclavitud moderna y poder trasladarles a ellos la visión del presidente Bukele sobre cómo logramos por fin, neutralizar al enemigo más grande que teníamos como sociedad que eran los pandilleros y que, además, eran los que mayores crímenes de trata cometían en contra de nuestros niños, niñas, mujeres y tercera edad», expresó el ministro Villatoro, en su participación.

El funcionario afirmó, durante su intervención, que quienes mayormente se lucraban de este delito eran los 494 pandilleros que gobernaban la estructura de la Mara Salvatrucha y que han sido acusados de haber utilizado a más de 8,400 mujeres y más de 7,400 niños con fines criminales.
Villatoro aprovechó el evento para referirse a la visión de trabajo, para que «sepamos valorar el país en que nos encontramos, con esa soberanía y la tendencia que caracteriza al presidente Bukele podamos construir herramientas conjuntas que nos ayuden a frenar este tipo de delitos y, como en otros delitos, ser libres debe trata de personas que viene siendo una especie de esclavitud moderna».
Durante su intervención, el ministro Villatoro recapituló cómo desde la década de los años 90 el crimen organizado fue configurando su accionar en el país con la aprobación de leyes blandas que favorecieron a los grupos terroristas y el desmantelamiento del Estado.
«Todos los años celebrábamos la firma de los acuerdos de paz, y en la calle 20 salvadoreños muriendo al día», afirmó Villatoro.

Eventos como la derogación de la Ley de Policía (1994), la cual consideró era la ley del orden en las comunidades; en 1997, la aprobación de la Ley del Menor infractor, y 1998 del Código Penal y Procesal Penal fueron herramientas que únicamente favorecieron el incremento del crimen y la impunidad.
Al evento se desarrolla entre el 29 y 30 de julio, para el cual fueron invitados más de 200 personas entre participantes y ponentes de instituciones estatales, gobiernos locales, organismos internacionales, así como ONG´s y representantes del sector privado.
El objetivo de este encuentro es «fortalecer la respuesta nacional frente a la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes», detalló la Agencia de Desarrollo y Diseño de Nación (ADDN) de la Presidencia, ente organizador de la actividad.
Además, fue señalado que, ante el crecimiento acelerado del turismo en El Salvador, se busca anticipar y prevenir de forma coordinada estos delitos, promoviendo el intercambio de conocimientos, la cooperación interinstitucional y la construcción de soluciones sostenibles.






