El pandillero Ayrton Ricardo Villalta Vargas purgará una condena de 82 años de cárcel por ser el responsable de un cuádruple homicidio y cometer otros delitos en San Salvador.
El Tribunal Quinto de Sentencia de San Salvador condenó al pandillero a 64 años de prisión por el delito de homicidio simple en perjuicio de cuatro víctimas. Además, recibió una pena de ocho años por el delito de robo agravado y 10 años por hurto de vehículos automotores.
Sobre el cuádruple homicidio, Villalta lo cometió el 27 de diciembre de 2023, a las 6:00 p. m., en una vivienda ubicada entre la 18 la y 20 calle Poniente del barrio Santa Anita, San Salvador, mientras se encontraba ingiriendo bebidas alcohólicas junto a las víctimas.
«Un testigo, presente en el lugar, declaró que Villalta sacó un arma de fuego y disparó a una de las víctimas —quien era su primo—, y luego le dijo que se alejara del lugar», informaron fuentes judiciales.
Posterior al crimen, el homicida tomó el vehículo de una de las víctimas y fue a una cervecería, donde cometió el delito de robo. «Al estacionar, una mesera del lugar le preguntó qué bebida quería, pero el imputado le apuntó con una pistola y le exigió el teléfono valorado en $150 y una cartera donde andaba $25 y se retiró del lugar», detallaron las fuentes fiscales.
La detención de Ayrton Villalta se efectuó sobre el Paseo General Escalón, a inmediaciones de las Fuentes Beethoven, donde una patrulla policial lo interceptó y tras un tiroteo, el atacante resultó lesionado y fue trasladado a un centro asistencial.
Durante el juicio, la Fiscalía General de la República presentó prueba documental, pericial y testimonial. Entre los testigos participó uno de los agentes policiales que llegó a la escena de los homicidios relató que vio a niños llorando y, al ingresar a la vivienda, encontró a cuatro personas fallecidas.
En cuanto a responsabilidad civil, el tribunal lo condenó al pago de $3,000 por cada homicidio agravado a familiares de las víctimas, además de $175 a la víctima de robo agravado y la restitución del vehículo sustraído.
En el marco del régimen de excepción, el imputado había sido perfilado como miembro de la Pandilla 18.






