A 24 años de cárcel fueron condenados tres miembros de la Mara Salvatrucha por privar de libertad a cuatro jóvenes.
En la vista pública la Fiscalía General de la República presentó testimonio de las víctimas quienes declararon las horas difíciles por las que pasaron mientras los pandilleros los mantuvieron cautivos.
Los terroristas encontrados culpables son: Ronald Ricardo López Ventura, Walter Omar Moreno Ventura y Juan Carlos Pineda Cubias, los primeros dos enfrentaron el juicio como ausentes.
La vista pública se realizó pese a que son prófugos, ya que el Código Procesal Penal faculta a los jueces procesar a cualquier imputado que no esté detenido y hasta condenarlo si las pruebas que el ministerio público los incrimina en el delito acusado.
Según se conoció en el juicio, el hecho ocurrió el 11 de agosto de 2016 en la carretera que de Sensuntepeque conecta con Ilobasco, en el cantón San Francisco El Dorado, jurisdicción de San Isidro, departamento de Cabañas.
Los cuatro jóvenes en las entrevistas rendidas en la Fiscalía y presentadas como prueba en el juicio, manifestaron que el día de la privación de libertad, habían ingresado a un predio con techo esperando que dejara de llover.
De repente llegaron los tres integrantes de la MS y tras preguntar si eran de alguna pandilla, los sometieron y los trasladaron a un terreno rústico y desolado donde los mantuvieron privados de libertad por varias horas.
Los interrogaron y cuestionaron sobre algún vínculo con pandillas rivales, al confirmar que no eran parte de ninguna estructura los dejaron ir en horas de la noche, pero les advirtieron que los asesinarían si llegaban a denunciar o contar lo ocurrido.
Luego de ser condenados, a los dos pandilleros se les giró orden de captura para que cuando sean arrestados sean llevados a un centro penal a cumplir la condena impuesta.
En el caso Juan Carlos Pineda, la Fiscalía lo está procesando por agrupaciones ilícitas, y tenencia, portación o conducción ilegal o irresponsable de arma de fuego, por esos delitos tiene pendiente que enfrente la audiencia preliminar en un tribunal contra el crimen organizado bajo las reglas del régimen de excepción.






