Una estructura de seis pandilleros de la 18 de Nejapa fueron condenados por agrupaciones ilícitas, mientras que tres miembros de la Mara Salvatrucha comenzaron a enfrentar la vista pública por cinco delitos, en el Juzgado Especializado de Sentencia A de San Salvador.
En el primer expediente la jueza impuso cinco años de cárcel a Miguel de Jesús Esquivel Canjura y José Romeo Sandoval, al quedar probado en el juicio que son miembros activos de la pandilla 18.
Mientras que en calidad de colaboradores de esa estructura terrorista, impuso tres años reemplazados con trabajo de utilidad pública a Miguel Ernesto Guerrero García, Juan Antonio Cornejo Ticas, Juan Antonio Castillo Parada y Verónica Moran.
A los seis les aplicaron el artículo 345 del Código Penal que todavía sancionaba con penas leves el delito de agrupaciones ilícitas ya que a los miembros activos de una pandilla se les castigaba con cinco años y tres a los colaboradores.
Pero con la entrada en vigencia del régimen de excepción y las reformas a este delito la penas van desde los 20 hasta los 45 años de prisión.
Los seis pandilleros de la 18 condenados, estuvieron delinquiendo entre los años 2012 al 2018 en los cantones Las Marías, Mapilapa, La Portada, La Tabla, Camotepeque, la colonia 2 de mayo y otros sectores.
Para probar el delito, la Fiscalía General de la República presentó la declaración de un pandillero beneficiado con criterio de oportunidad y con clave «Saturno».
Llegó a declarar que en el municipio tenían extorsionados a ganaderos y comerciantes. A las cooperativas de ganaderos les exigían $2,000 al año, a las tiendas les habían impuesto $80 quincenales y $100 mensuales a los comedores.
Con el dinero de la extorsión compraban droga y las ganancias obtenidas con la venta de estupefacientes adquirieron 15 armas de fuego que iban desde fusiles AK-47 y mini uzis.
En una segunda causa penal, el mismo juzgado comenzó hoy a enjuiciar a tres integrantes de la Mara Salvatrucha del departamento de La Libertad. El ministerio público les atribuye cuatro casos de homicidio.
También enfrentan la vista pública por tráfico ilícito, tenencia ilegal de armas de fuego, agrupaciones ilícitas y proposición y conspiración en delito de homicidio.
Dos de los mareros enfrentan el juicio desde diversos penales donde están recluidos, solo uno lo hace presencial y fue trasladado a la sala de audiencias para enfrentar la vista pública.






