«La humildad, la entrega hacia los pobres, esa sencillez, ese amor tan grande es lo que más admiré del papa Francisco», dice Cony de Figueroa, quien viajó con su esposo e hijo, desde Quezaltepeque hacia la Catedral de San Salvador para participar en la misa exequial en memoria del pontífice.
Con mucha tristeza, la salvadoreña dice que fue muy difícil aceptar la muerte del papa, «así son las decisiones de Dios, hay que aceptarlo, aunque duela», expresa.
La seguidora del papa Francisco coincide con Geovani Campos en que el mensaje del líder religioso siempre fue buscar «la paz del mundo».

Ambos aseguran que el sucesor del papa Francisco, quien será elegido en los próximos días, deberá retomar el legado que deja el líder católico.
«Debe seguir el carisma de Francisco para que podamos ser una iglesia de bien», reitera De Figueroa. «Él quiso la bendición para todos», agregó Campos.

El jesuita argentino, exarzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, fue el primer pontífice en elegir el nombre de Francisco, el santo de los pobres, cuyas enseñanzas inspiraron su pontificado, iniciado el 13 de marzo de 2013.
Francisco fue el primer sumo pontífice latinoamericano y muy popular entre los fieles de todo el mundo. Durante su trayectoria, adoptó una serie de medidas importantes, desde la reforma de la Curia Romana hasta la lucha contra los abusos sexuales a menores en la Iglesia, por lo que enfrentó oposición en su reforma de la Iglesia católica. Los migrantes, el medio ambiente y la justicia social también fueron temas que el papa retomó en reiteradas ocasiones.






