Los periodistas y representantes de oenegés que acudieron a la audiencia «El estado de excepción en El Salvador: año cinco», promovida por la Comisión de Derechos Humanos del Congreso de Estados Unidos (EE. UU.), lo hicieron para defender a pandilleros, han señalado diferentes actores y quedó grabado en video.
Esta audiencia tuvo como objetivo remarcar ante los congresistas los señalamientos contra el Estado salvadoreño por presuntas violaciones a derechos humanos cometidos en el régimen de excepción, pero no fue mencionado que su implementación —que tiene respaldo constitucional— priorizó la vida de los salvadoreños con la detención de más de 91,700 criminales de pandillas.
El argumento de quienes denunciaron estos abusos no prosperó en la audiencia, pues congresistas, como el republicano Chris Smith, destacaron la transformación que ha tenido El Salvador en seguridad bajo la gestión presidencial de Nayib Bukele. Videos de este momento fueron compartidos en redes.
En la audiencia, oenegés y periodista de «El Faro» se negaron a responder cuando Smith les preguntó directamente si la MS-13 es organización terrorista y por el contrario reiteraron su defensa por los derechos de los mareros.
Ayer, el mandatario Nayib Bukele reaccionó a este episodio y afirmó que estos señalamientos responden a un solo objetivo: que se libere a los criminales.
«Hace unas semanas, un grupo de “expertos y expertas”, financiados por Open Society [Soros], acudió a la CIDH y a la ONU a, básicamente, pedir la liberación del 100 % de los pandilleros arrestados durante el régimen de excepción», expuso el gobernante en X.
Agregó: «Estos videos fueron vistos por el pueblo salvadoreño, lo que generó fuerte rechazo a todas las ONG, “periodistas” y políticos que apoyaron el informe. Fue un desastre de relaciones públicas para las organizaciones de supuesta defensa de los derechos humanos».
El jefe de Estado aseguró: «Al ver la reacción y ser cuestionados por la gente, su excusa fue que no defendían a terroristas, sino a supuestos inocentes».
Por lo que «decidieron intentarlo otra vez, ahora ante el Congreso de Estados Unidos. El plan era presentar al Gobierno de El Salvador como un violador de derechos humanos», como lo hizo hace unas semanas el Grupo Internacional de Expertas y Expertos para la Investigación de Violaciones de Derechos Humanos bajo el Estado de Excepción en El Salvador (Gipes) ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
«Sin embargo, les salió peor: cuando les preguntaron [en la audiencia] directamente si estaban de acuerdo en que la MS-13 es una organización terrorista, no pudieron responder, y luego afirmaron que, independientemente de los crímenes cometidos, ellos estaban ahí para defender los derechos de esas personas», expuso Bukele.
El gobernante enfatizó: «Vean el video. Vean claramente cómo defienden a terroristas. Vean cómo dicen que, aunque hayan cometido crímenes horribles, ellos están ahí para defender sus derechos. No lo digo yo, lo dicen ellos con sus propias palabras en el Congreso estadounidense».
Además, sostuvo, «que no los engañen: no están defendiendo a supuestos inocentes, están defendiendo a terroristas. Están diciendo que la MS-13 no es una organización terrorista y que, sin importar sus delitos, ellos igual defenderán sus derechos».
Por décadas, las pandillas sembraron luto y dolor en los salvadoreños. Se estima que son responsables de más de 100,000 homicidios y desapariciones.
El presidente Bukele añadió: «Que no quede ninguna duda: lo que buscan estos supuestos “periodistas”, organizaciones de “defensa de los derechos humanos” y políticos nacionales y extranjeros que los apoyan es la liberación de estos criminales, para que puedan volver a someter al pueblo salvadoreño a su régimen de terror y volvernos a convertir en el país más peligroso del mundo».






