El Salvador no construyó una sociedad más justa ni sus habitantes vivieron en seguridad, armonía y tranquilidad con el fin del conflicto armado y la posterior firma de los Acuerdos de Paz —suscritos el 16 de enero de 1992 entre el Gobierno arenero de Alfredo Félix Cristiani Burkard y la otrora guerrilla del FMLN—, señalan ahora, a 32 años de aquel suceso, sociólogos y analistas políticos.
Mauricio Rodríguez y Óscar Martínez Peñate, reconocidos politólogos salvadoreños, coinciden en que la firma rubricada en el castillo de Chapultepec, México, solo fue para favorecer a las cúpulas firmantes, en detrimento del pueblo salvadoreño y combatientes de ambos bandos en guerra.
«El Acuerdo de Paz para el país es un simbolismo, pues no tiene un significado real de llevar beneficio a la población. Nunca El Salvador se pacificó y nunca se desarrolló», afirmó Rodríguez.
El profesional en Sociología aseguró que la oposición política salvadoreña sigue aferrada a los Acuerdos de Paz «porque consideran que este suceso les da cierta identidad política, pero ya la gente cambió, desarrolló y evolucionó su pensamiento político, y ve la firma como una farsa».
Martínez Peñate, por su parte, sostuvo: «A estas alturas, los Acuerdos de Paz, el significado que tienen para el país es el inicio de un conflicto social que duró 30 años, y crear en la corrupción una política de Estado». Y agregó: «[Los opositores]se aferran a los Acuerdos de Paz porque dicen que con ellos se estableció la democracia perfecta en el país».
La exclusión, la pobreza y la marginación estuvieron presentes en el Gobierno de Alfredo Félix Cristiani Burkard y en las gestiones areneras de Armando Calderón Sol, Francisco Flores y Antonio Saca. Los Gobiernos del FMLN, con sus presidentes ahora prófugos y juzgados por actos de corrupción Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén, no impulsaron en 10 años estrategias para resolver dichos problemas.
El candidato presidencial del FMLN, Manuel Flores, participó el fin de semana anterior en un acto previo a la efeméride, donde aseguró que hace 32 años el pueblo salvadoreño eligió «vivir en paz»; sin embargo, el quinquenio de Funes reportó 17,530 homicidios y el de Sánchez Cerén, 23,020.
Claudia Ortiz, diputada de VAMOS que se opone a la estrategia de seguridad actual, publicó ayer en la red social X: «Conmemoramos 32 años de los Acuerdos de Paz que dieron fin a un conflicto armado que dejó miles de víctimas. Algunos quieren borrar la historia».






