El presidente de la república, Nayib Bukele, destacó el avance que El Salvador ha tenido durante los últimos seis años con los cambios hechos desde la administración pública.

Señaló que cuando asumió el Ejecutivo, en 2019, se encontró con un Estado fallido que debía ser superado, lo que implicaba hacer cambios en los tres poderes estatales (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), los cuales fueron posibles con el apoyo que los salvadoreños le dieron en las urnas, para conferirle gobernabilidad.

«Teníamos un estado fallido. Cuando nosotros llegamos tuvimos que cambiar todo: corte, jueces, fiscales, leyes, asamblea; en las elecciones, por supuesto, elecciones que fueron observadas por la Unión Europea, por la ONU, OEA, países desarrollados que tienen interés en observar elecciones», expresó el mandatario durante su intervención durante su reciente visita oficial a Costa Rica.

Bukele señaló que el sistema salvadoreño no era capaz de ejercer y aplicar justicia en casos en los que salvadoreños eran afectados por la violencia. Aseveró que el sistema judicial, lejos de impartir justicia, liberaba a aquellos que eran acusados de cometer delitos.

«Había muchos policías buenos en El Salvador, y como me cuenta historias el ministro [de Justicia, Gustavo Villatoro], iban y agarraban 100 pandilleros, los metían a la cárcel y al siguiente día salían 101; los 100 que metieron y otro que sacaron. Entonces los pandilleros se vengaban matando a la familia de los policías», manifestó.

Actualmente, la estrategia de seguridad pública (el Plan Control Territorial fortalecido con el régimen de excepción) ha convertido a El Salvador en el país más seguro del hemisferio occidental, posición que es reconocida por otras naciones y organismos internacionales.

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El fortalecimiento del sistema penitenciario también eliminó los delitos que se gestaban desde las cárceles.

«El CECOT [Centro de Confinamiento del Terrorismo] fue vital para la estrategia de seguridad por varias razones; la primera razón fue porque nuestras cárceles, al igual que en otros países de Latinoamérica, se habían convertido en universidades del crimen», manifestó.

 Recordó que «en las cárceles había criminales con privilegios, con celulares y computadoras, que daban órdenes a las instituciones criminales, metían prostitutas y subían videos de sus fiestas. En 2014 y 2015 ellos grababan y subían sus videos a redes sociales».

Los resultados favorables que El Salvador ha registrado en materia de seguridad son los que le permiten cooperar con otras naciones en dicha área, como en el caso de Costa Rica con su Centro de Alta Contención para la Criminalidad Organizada (CACCO).