La primera dama Gabriela de Bukele participó en el acto de cierre oficial de las ponencias y los paneles de la primera edición de Creciendo en Familia: Diálogos por la Primera Infancia, un espacio dedicado a reflexionar y aprender sobre la atención integral a la primera infancia.
Durante su intervención, la primera dama indicó que «la primera infancia es la base sobre la que se construye todo lo que soñamos para El Salvador», y resaltó la participación de las familias y los profesionales salvadoreños en este evento.
«Ha sido maravilloso ver todos los lugares llenos, tanto en San Salvador como en San Ana y San Miguel, así como nuestros espacios públicos y nuestras bebetecas llenas de niños, padres y familias. Sin duda, esta semana crecimos juntos, en familia, compartimos experiencias y prácticas que nos ayudarán a seguir transformando vidas», enfatizó la primera dama desde la Biblioteca Nacional de El Salvador (Binaes), una de las sedes del evento.
Creciendo en Familia reunió a cerca de 7,000 personas de las zonas occidental, central y oriental, entre estas, madres y padres, responsables del cuidado y atención directa de niñas y niños, así como profesionales, docentes y estudiantes de las áreas de salud, educación y protección del sector público y privado; organizaciones de la sociedad civil; representaciones diplomáticas; organismos internacionales; organizaciones basadas en la fe, y tomadores de decisiones.
En la actividad se compartió información, evidencia científica, buenas prácticas y experiencias positivas sobre las atenciones integrales a la primera infancia. Además, se visibilizó la importancia del desarrollo infantil temprano, se destacaron los avances del país en esta materia e inspiró mejoras e innovaciones en los servicios y cuidados que se brindan a niñas y niños en sus distintos entornos.
En la última jornada desarrollada ayer se contó con la presentación del estudio «El costo de no invertir en los primeros años: implicaciones para las políticas y la práctica», a cargo de Claudia Vásquez, especialista sectorial en la División de Protección Social y Mercados Laborales del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
«Fue un espacio donde tuvimos la oportunidad de conocer a personas con las que tenemos un fin común: el amor por la niñez salvadoreña. Este es un paso más a la promesa que hicimos en 2019, cuando por primera vez nuestro país decidió apostarle a la primera infancia», dijo la primera dama. Creciendo en Familia: Diálogos por la Primera Infancia se De igual forma, se desarrolló un panel de expertos con el tema «La importancia de intervenir en la primera infancia: retos y prioridades», un espacio que estuvo moderado por la directora ejecutiva del Instituto Crecer Juntos (ICJ), Eunice Deras, que contó con la participación de Marina Bassi, líder del Programa de Desarrollo Humano para Centroamérica y República Dominicana del Banco Mundial; Jaime Ayala, Oficial de Educación de UNICEF El Salvador; Carolina Freire, líder de Protección Social del Banco Interamericano de Desarrollo, y Jerson Posada, ministro de Hacienda del país.

Creciendo en Familia: Diálogos por la Primera Infancia se desarrolló durante una semana en la que más de 60 expertos nacionales e internacionales abordaron temáticas vinculadas con la salud y nutrición, educación y cuidados, familia e inclusión; entre ellos, «El intestino, nuestro segundo cerebro», «El arte y el juego como centro de la práctica pedagógica», «Neurodiversidad y trastornos del espectro autista», entre otros.
Además, se desarrollaron actividades lúdicas en más de 10 bebetecas a escala nacional y actividades recreativas en el Parque Nacional Cerro Verde, en Santa Ana.

La actividad cultural en el cierre de estos Diálogos estuvo a cargo de la Orquesta Infantil de la Escuela Nacional de Música, institución que busca fortalecer el talento de las niñas, los niños y jóvenes desde sus primeros años, brindándoles formación musical de calidad, con un enfoque integral y acompañamiento cercano tanto a ellos como a sus familias.
Este esfuerzo responde a una visión clara: que la música no solo forme a artistas, sino también a seres humanos sensibles, disciplinados y comprometidos con su entorno, con una planificación académica sólida y más espacios para mostrar su talento. Es así como las niñas y los niños están comenzando a vivir una experiencia artística distinta.






