Los equipos tácticos operativos de Protección Civil iniciaron las labores de remoción de escombros en las viviendas más afectadas de la zona urbana y rural del distrito de San Lorenzo, Ahuachapán Norte, una de las zonas con mayores daños tras la reciente actividad sísmica registrada en la zona occidental.
Las acciones responden a la segunda fase del protocolo de atención implementado para este tipo de emergencias, luego de concluir con la recopilación de datos preliminares sobre los daños estructurales.
De acuerdo con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), El Salvador ha sido sacudido por más de 450 sismos en los últimos días, de los cuales 88 han sido percibidos por la población, con mayor intensidad en el distrito de San Lorenzo.

Muchas familias de la localidad han optado por permanecer en las aceras o en los patios de sus viviendas, como medida preventiva ante la continuidad de las réplicas que representan un riesgo constante para sus vidas. Según datos de la alcaldía, el 70 % de las infraestructuras del distrito son de adobe.
Como parte de las acciones, Protección Civil ha entregado carpas a familias cuyas viviendas presentan mayor deterioro, priorizando aquellas que cuentan con espacios amplios en sus patios.
Una de las residencias más afectadas fue la de la familia Salinas, ubicada a unos 800 metros al este de la plaza municipal. Su vivienda sufrió el colapso total de un muro frontal, por lo
que decidieron trasladar sus pertenencias al patio.

La alcaldía les proporcionó un toldo tipo un canopy y carpas para resguardarse del viento y las lluvias intermitentes que se han presentado en las últimas noches.
«Agradecemos a Dios porque no tenemos pérdidas humanas; lo material se repone. Nosotros hemos acatado la indicación de no entrar a la casa. La verdad es que Dios proveerá. Agradezco al Gobierno por no dejarnos solos; las instituciones han estado pendientes de nosotros. Prueba de eso es que nos vinieron a armar el canopy y la carpa», expresó Nury Salinas, integrante del grupo familiar.
Algunas iglesias y organizaciones también han mostrado su solidaridad con las familias afectadas y, a través de redes sociales, han informado que están recolectando víveres, frazadas y otros insumos para entregarlos a los damnificados.

Protección Civil detalló que hasta la fecha se han contabilizado más de 70 viviendas con daños estructurales, algunas ubicadas en zonas de difícil acceso.
Además reportaron un deslizamiento de tierra y daños en dos infraestructuras públicas. Hasta el momento, no se registran personas lesionadas ni fallecidas, indicaron las autoridades.






