En el departamento de Sonsonate, ríos y cascadas que no eran opciones para los turistas debido a que estaban en zonas controladas por las pandillas fueron parte de los destinos de gran afluencia en la Semana Santa.
En el río Monterrey, ubicado en el distrito de Salcoatitán, cientos de turistas decidieron visitarlo y disfrutar de aguas cristalinas. Esta riqueza natural está rodeada de abundante vegetación, por lo que ofrece un clima agradable.

Este destino tiene cerca de un kilómetro abierto al público con tres caídas de agua de aproximadamente 10 metros de altura, que se convirtieron en el principal atractivo de los turistas. Además, posee pozas de diversas profundidades.
En el lugar también residentes de la zona aprovecharon para crear sus emprendimientos.

Otro de los lugares fue el río La Vuelta, en Nahuizalco, que ofrece diversidad de senderos para caminar, rodeado de montañas y cafetales.
También las cascadas del Escuco, en Santo Domingo de Guzmán, que tienen una caída de agua de más de 80 metros y una vegetación con árboles de hule, una especie que puede alcanzar hasta los 25 metros de largo y hace que impacten menos los rayos del sol, para convertir una estancia más placentera en el lugar.






