La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, confirmó este viernes, que el salvadoreño Kilmar Abrego García, quien fue deportado por error a El Salvador en marzo pasado, «ha aterrizado en Estados Unidos para enfrentarse a la justicia», acusado de tráfico de inmigrantes y conspiración para cometer tráfico de inmigrantes.
Además se le imputarán cargos por sus nexos con la pandilla terrorista MS, de acuerdo con fuentes judiciales de ese país. «Una vez cumplida su condena, prevemos que regresará a su país de origen, El Salvador», dijo Bondi, desde el Departamento de Justicia en Washington.
La repatriación de esta persona se da más de dos meses después de que la administración de Donald Trump admitiera que deportó por error a Ábrego García de Maryland a su país natal, lo cual inició una controversia entre funcionarios de la administración Trump y de la administración de justicia del país norteamericano.
Tras haber llegado a El Salvador, diversas organizaciones demandaban su retorno, pero al ser una persona bajo custodia de Estados Unidos, era legalmente imposible retornarlo por orden salvadoreña. Solo podía retornar a petición de Estados Unidos o de lo contrario el Estado salvadoreño habría incurrido en tráfico de personas.
A Abrego García se le imputan los siguientes cargos según la acusación del Tribunal del Distrito Medio de Tennessee: Asociación con la organización criminal transnacional MS-13, ya que trascendió que era miembro o colaborador de la Mara Salvatrucha (MS-13), usando su posición para facilitar estas actividades ilícitas, incluyendo tráfico de personas.
Además, según funcionarios estadounidense será procesado por delitos de lavado de dinero y encubrimiento, ya que junto a a sus co-conspiradores, recolectó pagos de migrantes indocumentados y transfirió dinero para ocultar el origen ilícito de los fondos.
Según un reporte del medio «ABC News», el salvadoreño, de 29 años, participó en una conspiración para transportar migrantes indocumentados desde Texas al interior del país.
El salvadoreño que que vive con su esposa e hijos en Maryland, fue deportado en marzo junto a un grupo de pandilleros y venezolano y fueron alojados en el CECOT.
Fuentes judiciales de Estados Unidos afirmaron que había una orden de 2019 que prohibía su deportación a ese país por temor a ser perseguido por pandilleros.






