Estamos felices, de esa forma puedo decirlo todo. La seguridad nos ha devuelto la tranquilidad que anhelábamos, pues el sufrimiento en el país por causa de la delincuencia fue duro, y en San Vicente vivimos días de temor y angustia que ni recordar queremos», expresó Ana América de Parras, residente en la ciudad vicentina, con respecto al nuevo clima de seguridad en El Salvador.
Anita, como dijo que la llaman, estaba en el parque Antonio José Cañas junto con su hijo y su nieto de seis años, que jugaba con los elementos decorativos en los alrededores de la torre del reloj, un espacio que fue revitalizado por el Gobierno del presidente Nayib Bukele, el cual es disfrutado por las familias locales así como por visitantes nacionales y extranjeros.

Contó que generalmente van por las tardes a ese lugar o a otros puntos del centro histórico, a veces a comer un helado, un bocadillo o simplemente a distraerse.
«El presidente Bukele nos ha cambiado no solo la seguridad, sino también el entorno. Vemos una ciudad que no parece ser de El Salvador. Nosotros estamos encantados con lo que se ha hecho en el parque Cañas, en la basílica Nuestra Señora del Pilar, en tener espacios sin cables del tendido eléctrico. El Gobierno ha hecho cosas impensables», añadió la vicentina.

Según autoridades locales, esta cabecera departamental enfrentó los embates de las pandillas, cuyos integrantes cometían extorsiones, homicidios, amenazas, entre otros hechos, tanto en la zona urbana como en la rural, convirtiendo este distrito en el que más criminalidad registraba en el departamento.
«En San Vicente había presencia de las dos principales estructuras, que luego en algunos sectores se dividieron en clicas. A diferencia de otros distritos, en la cabecera operaban en la ciudad y en el área rural. En colonias como Primavera, Agua Caliente, Santa Rosa, en algunos barrios y cantones, era complicado», añadió una fuente policial.
MEJORA ECONÓMICA
Pero hay un antes y un después, aseguran los vicentinos, quienes ahora prefieren enfocarse en esta nueva era que les impulsa a hacer lo que no se podía.
«No podíamos invertir. A veces uno tenía sus “ahorritos”, pero era mejor ni pensar en iniciar algo porque ya sabía[1]mos lo que venía; pero ahora sí se puede.
Nosotros hemos puesto un negocio, y he visto a otros conocidos hacer desde pequeños emprendimientos hasta empresas ya formalizándose. Saben que no tendrán que dar la renta a los pandilleros», manifestó el emprendedor Valentín Acevedo.
De hecho, la participación en los festivales gastronómicos confirma que los impulsos económicos sí se están dando, y la seguridad es un factor determinante de acuerdo con referentes de la alcaldía de San Vicente Sur, encargados de hacer estos eventos periódicamente.
«En la primera convocatoria que hicimos, en marzo [de este año], llegaron 60 emprendedores, y hasta ahorita [4 de noviembre] tenemos en la base de datos 240; y si ya no agregamos es porque ya no cabemos en el centro histórico, no hay espacio, solicitudes hay», dijo Rafael Merino, jefe de Turismo de la municipalidad.
El proyecto de mejora del centro histórico de San Vicente, ejecutado por la Dirección de Obras Municipales (DOM), ha sido importante en el proceso. Este consistió en la modernización del parque Antonio José Cañas, la torre del reloj y la plazuela Álvaro de Quiñónez y Osorio, frente a la iglesia Nuestra Señora del Pilar. Además revitalizaron portales, calles y avenidas con superficies de adoquín y asfalto, colocaron 86 nuevas luminarias en el parque Cañas, cámaras de videovigilancia, entre otros.
Las mejoras han motivado a los emprendedores y empresarios, tal es el caso del chef vicentino propietario de Acapulco Rumba Grill, Efraín Antonio Cornejo Serrano. Ahora ofrece un nuevo concepto frente al parque Cañas, con una vista privilegiada hacia la majestuosa torre a cualquier hora del día o la noche.
«Con la remodelación del centro histórico y la inversión que se puede realizar en el país, gracias a la gestión en seguridad del presidente Nayib Bukele, nosotros decidimos iniciar con una nueva línea de restaurantes. En esta ocasión con servicio de comida a la carta con una variedad de platillos que van desde pastas, aves, carnes, con los asados y nuestro fuerte: que somos los únicos que ofrecemos más de cinco cortes premium, mariscos, churrascos, ceviches y cocteles», explicó el chef.
Desde la municipalidad, en conjunto con instituciones como la Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype), el Ministerio de Cultura, entre otras entidades, se sigue brindando apoyo a diferentes sectores y se realizan actividades, como la Experiencia Cultural, los miércoles de karaoke, los festivales gastronómicos con diferentes temáticas, y muy pronto el nuevo festival de comida nostálgica que incluirá juegos tradicionales. Todo para seguir reactivando el turismo, informaron las autoridades municipales.






