Recientemente se cumplió un año del inicio de las gestiones diplomáticas del caucus bipartidista del Congreso de los Estados Unidos (EE. UU.) en favor de El Salvador en áreas estratégicas como la seguridad pública, inversión y migración.

A inicio de agosto de 2024 el caucus envió al Departamento de Estado —en ese entonces a cargo de Antony Blinken— una carta para solicitarle la reducción de la alerta de viaje de nivel 3 a 1 para El Salvador.

La decisión, según se lee en el documento, se fundamentó en el reconocimiento de la mejoría en el clima de seguridad en El Salvador por las medidas implementadas por el presidente Nayib Bukele para combatir a las pandillas, incluida la MS-13, designada este año por el Gobierno de Estados como organización terrorista.

«El Salvador es ahora, y ha sido desde 2023, el país más seguro del hemisferio occidental; la advertencia de viaje del Departamento de Estado, lamentablemente, no refleja esta realidad», se lee en la carta firmada por congresistas bipartidistas, liderados en ese entonces por el republicano Matt Gaetz.

Como medida de seguridad para luchar contra las pandillas fue implementado en junio de 2019, por parte del presidente Bukele, el Plan Control Territorial (PCT) conformado por siete fases, de las cuales están en marcha seis y una está pendiente de ser anunciada.

La lucha contra las pandillas fue fortalecida el 27 de marzo de 2022 con la puesta en marcha del régimen de excepción para detener un repunte de homicidios que las pandillas provocaron el 25 y 26, dos días antes de la vigencia de la medida constitucional.

«A través de la seguridad y la paz duradera, la prosperidad para El Salvador está en el horizonte. Por supuesto, esta prosperidad depende en gran parte de la bendición de la comunidad internacional, y esta bendición es más poderosa cuando proviene del vecino más poderoso y benévolo de El Salvador: los Estados Unidos de América», escribieron los congresistas en la carta que remitieron al Departamento de Estado el 6 de agosto de 2024.

El 8 de noviembre de 2024 y luego de tres meses de haber enviado la misiva, el Departamento de Estado -—en ese entonces bajo la administración del Gobierno del demócrata Joe Biden— disminuyó la alerta de nivel 3 a 2 para El Salvador. Y cinco meses después —el 8 de abril y en el Gobierno del republicano Donald Trump— la alerta bajo del nivel 2 al 1, siempre en reconocimiento a la efectividad de la política de seguridad del mandatario salvadoreño.

«El Departamento de Estado reconoce que la seguridad en el país ha mejorado considerablemente, permitiendo que se recomienden solo precauciones básicas para viajar», informó en esa oportunidad la Embajada de Estados Unidos en El Salvador.

Para el sociólogo y analista Mauricio Rodríguez, «el caucus vino a ser la voz que no teníamos en el Congreso de los Estados Unidos» en temas clave para El Salvador. «El caucus ha dado fe y certeza de que la situación en El Salvador es completamente diferente a lo que se está manejando por la oposición, que argumenta que hay represión», argumentó.

El también sociólogo y docente universitario René Martínez señaló que «la formación del caucus fue una muestra de valoración muy positiva e ineludible del liderazgo del presidente Nayib Bukele, quien en la práctica se convierte en un interlocutor en la política norteamericana».

Lee tambiénCentro de San Salvador dejó de ser epicentro de homicidios