La reelección indefinida no trastoca la alternabilidad en el ejercicio de la presidencia de la república, porque no es por decreto ni impuesta con las armas, sino que será una decisión del pueblo en las urnas, explicaron los sociólogos y analistas políticos René Martínez y Mauricio Rodríguez.

Con 57 de 60 diputados de la Asamblea Legislativa fue reformada la Constitución de la República el 31 de julio pasado, para habilitar la reelección presidencial indefinida y garantizar siempre el derecho ciudadano a elegir democráticamente a sus gobernantes.

«La reelección indefinida, como posibilidad democrática que le pertenece a los votantes, significa que son ellos los que tienen la última palabra; es decir, que tienen la posibilidad de elegir entre varios candidatos quién quieren que sea su presidente», explicó Martínez.

El pliego de reformas a la Constitución garantiza explícitamente el derecho de los ciudadanos al sufragio; en tal sentido, claramente establecen que la próxima jornada electoral será en febrero de 2027 para elegir diputados, alcaldes y presidente de la república.

«Siendo la reelección una posibilidad y no una imposición a los votantes, significa que el poder soberano del pueblo puede decidir si sigue eligiendo al mismo presidente o le da el poder a otro, pues la clave de la reelección es la posibilidad de escoger entre varios [candidatos]», planteó el sociólogo.

Luego de las modificaciones a la Carta Magna el Consejo Ejecutivo Nacional de ARENA (COENA) y la diputada suplente de Vamos, Cesia Rivas, confirmaron que ambos institutos políticos participarán en los comicios de 2027. En el caso del FMLN, serán las bases las que tomarán la decisión, anunció recientemente su secretario general, Manuel Flores.

«La alternabilidad no puede ser analizada exclusivamente como un concepto jurídico, sino que hay que analizarla como concepto político y como voluntad social que hay que acatar para que la Constitución tenga sentido y tenga valor como depositaria de la soberanía popular», razonó Martínez.

Al respecto, Rodríguez remarcó que las reformas constitucionales no limitan la participación de la oposición en los comicios, sino más bien fortalecen el sistema democrático.

«No se está hablando que habrá una reelección por la vía armada o por golpe de Estado, sino que aquí es el pueblo el que toma las decisiones [en las urnas], y eso sí es democracia», dijo Rodríguez. Además, cuestionó a la oposición porque intenta implantar la idea de que las reformas abrieron la puerta al establecimiento de una dictadura en El Salvador.

La última encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la UCA mostró, en junio pasado, que el 70.6 %, es decir, siete de cada 10 ciudadanos, respaldan que el presidente Bukele se postule para un tercer período presidencial. El 29.4 % se mostró indeciso, en desacuerdo o desconoce del tema.

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