Coralia y su hermano Dimas Antonio Benavides llegaron ayer al parque San Rafael, de Santiago de María, Usulután, para que les tomaran la prueba de la COVID-19. Ella reside en Estados Unidos, ya está vacunada y es la tercera vez que se toma la prueba.
«Es importante venir a hacerse la prueba a pesar de estar vacunado. Es la tercera vez que me la hago y nadie de mi familia ha salido positivo al virus», manifestó Coralia.
En cambio, para su hermano fue la primera vez, y destacó el orden y la rapidez en la jornada de pruebas. «Me decidí a hacerla porque vi que todo estaba ordenado y me parece bien el procedimiento. Mi hermana anda paseando, ella vive en Estados Unidos y venimos a Santiago de María, por lo que aprovechamos», dijo Dimas. Ambos son originarios del municipio de Ciudad El Triunfo, ubicado a 15 minutos de Santiago de María.
Puede interesarle: Asamblea Legislativa aplica medidas preventivas para evitar contagios de COVID-19
Fueron 500 pruebas las que el Ministerio de Salud puso a disposición. Algunos interesados llegaron solos, otros con compañeros de trabajo o en grupos familiares, incluyendo a varios menores de edad acompañados de sus padres.
Claudia Orellana, encargada de la aplicación de las pruebas de la COVID-19 en la región oriental del país, manifestó que es importante que las personas acudan, a pesar de estar vacunados.
«Es importante que los papás tomen a bien que sus hijos se realicen la prueba. Hay adultos mayores haciéndose la prueba, de todas las edades, y siempre hay que cuidarnos a pesar de que ya tienen su ciclo de vacunación; es importante tener ese control para cortar la cadena de contagio», expresó la doctora






