El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, expresó ayer su agradecimiento por la cooperación de su homólogo Nayib Bukele para poner tras las rejas a los integrantes del grupo criminal de Venezuela Tren de Aragua. Agregó que todos los «asesinos» deportados el domingo a El Salvador, que in – mediatamente fueron llevados al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), fueron sometidos a un proceso «muy duro» para verificar sus identidades y sus nexos a la célula criminal.
Ante las preguntas de la prensa en el despacho oval de la Casa Blanca, el mandatario dijo que los más de 200 integrantes de la banda delictiva que fueron expulsados son «matones» que llegaron a Estados Unidos desde «las cárceles de Venezuela».

«Son gente peligrosa, pero no parecían tan peligrosos cuando los guardias se hicieron cargo de la situación en El Salvador, y quiero agradecerle al presidente [Nayib Bukele], es amigo mío y ha hecho un gran trabajo», respondió Trump a un periodista.
«Estos eran grupos malos. Absolutamente eran asesinos con los peores récords que hayamos visto. No queremos cometer ese tipo de errores», concretó Trump al aclarar las dudas de que su Gobierno pudiera haber caído en algún tipo de error y enviar junto al grupo criminal a inmigrantes sin antecedentes, como ha defendido el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.
«Como siempre, seguimos avanzando en la lucha contra el crimen organizado. Pero esta vez también estamos ayudando a nuestros aliados, haciendo que nuestro sistema penitenciario sea autosostenible y obteniendo información vital para hacer de nuestro país un lugar aún más seguro. Todo en una sola acción», dijo Bukele el domingo a través de sus redes sociales.
BATALLA JUDICIAL
Trump pidió este jueves que la Corte Suprema intervenga contra el juez que bloqueó los vuelos de venezolanos expulsados a El Salvador.

Un juez federal había suspendido temporalmente la expulsión de migrantes en virtud de una ley de guerra del siglo XVIII. El Gobierno afirma haber cumplido la orden a partir del momento en el que el magistrado la puso por escrito, lo que quiere decir que los vuelos hacia El Salvador ya habían despegado cuando llegó la orden.
En un escrito publicado este jueves, el juez estima que el Gobierno presentó sus alegatos «poco después de la fecha límite» del jueves al mediodía y además «volvió a eludir sus obligaciones» al no proporcionar la información que le pide. «Esto es lamentablemente insuficiente», afirmó.
El magistrado, designado por el expresidente demócrata Barack Obama, quiere saber a qué hora partieron los aviones, desde dónde y cuándo abandonaron el espacio aéreo estadounidense, entre otras cosas.
El juez pidió que para el martes próximo las autoridades estadounidenses deben decirle si invocan el secreto de Estado en el caso.






