La estación seca ha transformado el paisaje de la capital salvadoreña con la floración del maquilishuat y el cortés blanco, cuyos colores dominan por estos días distintos puntos de la ciudad.

En sectores como el redondel Italia, el redondel El Principito y la carretera al Puerto de La Libertad, las copas floridas contrastan con el cielo despejado, creando una de las estampas más características del inicio del año. Conductores y peatones se detienen a observar y fotografiar un fenómeno que cada temporada marca el calendario natural de la capital.

El maquilishuat, árbol nacional de El Salvador, florece entre los primeros meses del año, cuando pierde sus hojas y concentra su energía en producir flores que pueden permanecer durante varias semanas. El cortés blanco sigue un patrón similar, aportando tonalidades amarillas que intensifican el paisaje urbano.

En 2024 se impulsaron jornadas de siembra de maquilishuat en el Centro Histórico de San Salvador como parte de planes de arborización urbana. El presidente Nayib Bukele destacó la importancia de promover esta especie en la ciudad.

Las acciones de plantación y mantenimiento han contado con el acompañamiento del Ministerio de Obras Públicas en áreas intervenidas, mientras el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales desarrolla programas de producción de plantas en viveros estatales y jornadas de restauración ambiental con especies nativas.

A nivel municipal, la alcaldía capitalina también ejecuta campañas de arborización que incluyen maquilishuat y cortés blanco, además de labores de riego y poda para garantizar la adaptación de los ejemplares en entornos urbanos, especialmente durante la temporada seca.

Más allá de los esfuerzos institucionales, la floración se mantiene como uno de los momentos más esperados por los capitalinos, un recordatorio del valor ecológico y cultural de estas especies que, año tras año, transforman el rostro de San Salvador.

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