El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en el inglés), a través de su oficina en Latinoamérica, publicó un breve comunicado en donde afirma que la prisión para menores de edad relacionados con las pandillas no debería formar parte de una solución real.

Parte de los argumentos citados se relacionan a la Convención de los Derechos del Niño, en la que se insta que la detención por las fuerzas de seguridad será el último recursos a agotar, y deberán buscar otras soluciones no represivas.

Dicho discurso está en sintonía con la postura que diversas entidades nacionales e internacionales críticas y opositores del gobierno de han esgrimido en su afán por descalificar las medidas de seguridad especiales que ese implementan en el país luego del incremento de asesinatos provocado por las pandillas.

Según UNICEF, «la detención afecta a su saud y bienestar, y las pruebas demuestran que el encarcelamiento aumenta las posibilidades que abandonen la escuela», es parte de lo mencionado en el comunicado.

La Asamblea Legislativa reformó varias normativas para que los menores de entre 12 a 16 años que pertenezcan a las pandillas puedan recibir sentencias tipificadas para los mayores de edad.

En El Salvador, las autoridades tienen varios casos de menores que tenían un amplio recorrido delictivo, entre los que se encontraban asesinatos, extorsión y drogas.

Las pandillas los utilizan, desde hace varios años, para cometer delitos, incluyendo homicidio, concientes de que las penas para ellos son menores gracias a leyes que aprobadas en administraciones anteriores, que contaron incluso con aportes técnicos de UNICEF.