El alcalde de San Salvador, Mario Durán, brindó ayer un balance de los daños ocasionados a la propiedad pública y privada de la capital por parte de personas que marcharon el miércoles 15 de septiembre, acciones que calificó como «vandálicas».

«Vandalizaron la capital de San Salvador. Hubo daños a la propiedad municipal y privada. No hicieron más que recordar escenas que los salvadoreños queremos olvidar», afirmó.

Durán agregó que los marchantes no permitieron que empleados municipales llevaran a cabo satisfactoriamente su trabajo de limpieza planificado previamente en la capital tras el paso de la manifestación, ya que fueron objeto de amenazas y maltrato.

Las intervenciones de limpieza se hicieron en el parque Cuscatlán y en las plazas Morazán, Gerardo Barrios, Libertad, Salvador del Mundo, fuentes Beethoven y Monumento a la Constitución.

La comuna capitalina, de acuerdo con el funcionario, erogó $50,000 para la limpieza, el ornato y la reconstrucción de los bienes que fueron dañados por los manifestantes.

«Estos actos son condenables en su totalidad. San Salvador empleó un total de $50,000, invertidos en limpieza y pintura, para recuperar todos los espacios que se habían vandalizado», detalló Durán.

Explicó que las cuadrillas de la unidad de desechos sólidos actuaron con prontitud y realizaron barrido manual en 83 cuadras, así como la limpieza de cunetas en 82,400 metros lineales y aceras por 412,000 metros lineales, el lavado de 262 metros cuadrados de arterias y plazas, limpieza de 164 parrillas de tragantes, la evacuación de 23 metros cúbicos de acopios y la recolección de 47 toneladas de residuos.

Durán censuró la manipulación de dirigentes de partidos políticos, como Lorena Peña, del FMLN, y del diputado de ARENA René Portillo Cuadra, antes, durante y después de la movilización.

«Ellos quieren cortar un acto de la historia. No íbamos a caer en provocaciones. Tenemos muy claro el camino a seguir, el cual es el trabajo y la paz», dijo el jefe municipal.

Durán estuvo acompañado en la conferencia de prensa por más de una decena de trabajadores del área de desechos sólidos, quienes también reiteraron que fueron objeto de vejámenes y amenazas por parte de los marchantes.

El alcalde ponderó el papel del personal del Cuerpo de Agentes Municipales (CAM), de la Policía Nacional Civil (PNC) y de la Fuerza Armada por no responder a las provocaciones de los marchantes.

«Ni un solo policía, [miembro] del CAM o miembro del Ejército reprimió a ningún manifestante y aun así señalan que hay dictadura», consideró, y agregó que, contrario a ello, los participantes de la manifestación amenazaron a algunos trabajadores municipales que querían impedir que hubiera más desórdenes y destrucción de la propiedad municipal y privada.