José Simeón Argueta, su compañera de vida y sus dos hijos recibieron de manos de la ministra de Vivienda, Michelle Sol, una contribución económica para que inicien la construcción de una casa nueva en Yayantique, La Unión.
Fueron 16 familias, al igual que la de José, las que recibieron ayer, por parte del Ministerio de Vivienda, un monto de $9,000 para que cambien las deplorables e inadecuadas condiciones de vivienda en las cuales han estado habitando.
«Yo tenía mi casita de tierra, pero ahora se llegó esta oportunidad y estamos muy agradecidos porque yo nunca me esperé esta ayuda para mi vivienda, porque, la verdad, uno es pobre y no tenemos recursos para construir una habitación como se debe», comentó Argueta.
La mayoría de las familias bene-ficiadas han vivido en champas de lámina y madera; otras, en casas de bajareque, y algunas, en estructuras hechas con plástico.
Con el monto económico que recibieron, las familias podrán construir una infraestructura mixta, con sus respectivas divisiones, que garantizará seguridad y privacidad a los niños y adultos que vivan en ella.
«El cambio que puede hacer una vivienda adecuada en las familias de extrema pobreza es invaluable. Su vida cambia, ellos descansan, duermen mejor, y eso hace que rindan en sus trabajos y que los niños rindan en sus estudios y aprendan mejor, porque dejan de preocuparse por el sol, la lluvia, el polvo o porque les va a caer encima la casa», señaló la titular de Vivienda.
Agregó que han hecho una inversión de $160,000, pues también están asumiendo los costos de escrituración.






