La COVID-19 sigue golpeando en el mundo y su avance sigue por América Central, siendo Costa Rica uno de los países que reporta más casos activos en la región. Además, la nación se encuentra en medio de protestas por una crisis fiscal suscitada por la intención del Gobierno de iniciar un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Añadido a esto, el nivel de pobreza ha aumentado como una de las repercusiones de la pandemia. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos reportó esta semana que la pobreza alcanzó el 26.2 %, lo que constituye el nivel más alto en tres décadas.
Esta semana, el ministro de Salud, Daniel Salas, pidió a los diputados no recortar el presupuesto de la entidad para 2021. El ministro defendió que contar con los fondos es neural en el manejo de la pandemia. Salas pidió a los congresistas abstenerse de hacer recortes porque “puede repercutir en la atención de la pandemia u otras responsabilidad sanitarias”.
Según el último reporte disponible del Ministerio de Salud costarricense, el país registró 929 casos nuevos de la COVID-19 el domingo 18 de octubre y 632 casos el lunes 19 de octubre, llegando a un total de 97,075 casos confirmados. 551 personas se encuentran hospitalizadas, hasta el conteo del lunes, 214 de ellas en Unidad de Cuidados Intensivos. Once personas fallecieron debido a la enfermedad el pasado domingo y el lunes se registraron otras diez muertes. En total, en el vecino país se han perdido 1,204 vidas a causa del virus que se detectó por primera vez en Wuhan, China.
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