El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Óscar Hassenteufel, encabezó el acto de apertura en el que destacó la trascendencia del proceso, que convoca a más de 7,9 millones de bolivianos, dentro y en 22 países donde residen bolivianos.

Se trata del primer balotaje de la era democrática inaugurada con la Constitución de 2009, considerado un momento decisivo para el futuro político y económico de Bolivia, que llega a las urnas en medio de una profunda crisis y un clima de expectativa nacional.

«La democracia debe brindarnos un sistema de justicia, donde los periodistas no tengan limitaciones, afirmó Hassenteufel.

«El pueblo boliviano es poderoso, tiene el arma de los votos. Ha llegado el momento de que Bolivia sea diferente; queremos un país sin odio. La violencia debe ser extirpada», añadió, al asegurar que el proceso electoral será transparente.

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