La educación es uno de los pilares fundamentales en el desarrollo de la República Popular China como potencia económica y tecnológica a escala global, por lo que mantiene un enfoque trascendental en este aspecto a través de la Academia Nacional de Gobernanza, la cual impulsa la investigación social para la creación de políticas públicas y, a su vez, promueve la formación política entre la ciudadanía.
Conocida también como Escuela del Comité Central del Partido Comunista de China, la Academia Nacional de Gobernanza se ha posicionado como un centro de formación política y profesional para el gigante asiático, además de impulsar la investigación social, cuyos resultados son retomados por el gobierno local para la creación de políticas que mejoren la calidad de vida de la ciudadanía.

Investigación social para el desarrollo
Gong Weibin, miembro de la directiva de la academia, comentó que son más de 400 profesionales de este instituto los que promueven diversas investigaciones de carácter social, cuyos resultados son pieza clave en el trabajo del gobierno del presidente Xi Jinping, convirtiéndose en un pilar trascendental para la creación de políticas públicas.
«Son más de 400 docentes los que trabajan en distintas investigaciones sociales. Estas son puestas a disposición del gobierno central para la adopción de políticas públicas, con el fin que sean apegadas a la realidad de los ciudadanos en China. Siempre se impulsan estos trabajos para el desarrollo de proyectos que respondan a las necesidades de los ciudadanos», destacó.
Estas investigaciones han formado parte de las reformas impulsadas en la República Popular China, permitiendo que las decisiones del gobierno central tengan un soporte y una aproximación a la realidad de la ciudadanía. Estas han sido claves en temas como reducción de la pobreza, mejoramiento en el sistema de salud, impulso de nuevas tecnologías en educación, entre otros aspectos, según Gong.
«China cuenta con cuatro centros de pensamiento e investigación. Uno son las universidades, las cuales son claves en la creación de nuevos profesionales. Luego están los institutos de investigación social y después las academias de partidos. Finalmente cuenta con institutos de investigación gubernamental. Todos ellos suman para la generación de conocimiento y pensamiento en toda China», subrayó también.

Formación profesional y política
Pero, el trabajo de la Escuela del Comité Central del Partido Comunista de China también se expande hacia una visión de formación profesional y política a escala ciudadana. Gong destacó que, actualmente, cuentan con más de 3,000 alumnos, de los cuales 1,400 se concentran en el campus central, ubicado en Beijing, y otros 1,200 en el campus ubicado al sur de la ciudad, más otros 400 en el campus norte.
«La escuela cuenta con un campus central de más de 70 hectáreas de tamaño. El campus del norte y el del sur tienen más de 15 hectáreas de extensión. Además, hay un campus de posgrados de un tamaño de 20 hectáreas. Todos ellos están enfocados en la formación de la ciudadanía», explicó el académico.
En su proyecto formativo, la escuela funciona con un esquema piramidal a escala geográfica, es decir, con centros estratificados según la división geográfica de China. Está el Campus Central, el cual se desprenden campus provinciales, municipales, de condado y populares, todos ellos con el objetivo de llevar la formación a la población de manera más directa.
Un ejemplo de esta formación estratificada son las academias provinciales, las cuales ofrecen cursos de 2 a 3 meses de duración y en los que se profundiza en la visión de país del actual gobierno y en los criterios de desarrollo social que impulsa China. Este sistema de cursos también se expande al resto de categorías en las que opera la escuela.
Uso de tecnología en la formación
Zhang Qi, directiva de la institución, también destacó que, en los últimos años, principalmente a raíz de la pandemia mundial, la institución ha ido adaptándose a las herramientas digitales para la formación educativa y política, por lo que se emplean mecanismos para llegar a más personas y a toda la extensión territorial del gigante asiático.
«Contamos con tecnología para impulsar modelos educativos con formatos híbridos y con sesiones presenciales o virtuales. Esto permite que tengamos un mayor alcance de alumnos. Además, nos hemos adaptado al ecosistema tecnológico de las nuevas generaciones para mantener el interés por la formación y la educación», aseguró.
El Partido Comunista de China cuenta con más de 100,000 millones de afiliados, según Gong, los cuales tienen acceso a cada uno de los cursos formativos que promueve la escuela, la cual también mantiene su profundo enfoque investigativo de carácter social.






