Desde hace varios días, el cartel de Sinaloa, una de las mafias más violentas de México, ha provocado enfrentamientos armados, secuestros y 15 muertos que han paralizado a Culiacán y no habrá celebración de independencia.

La violencia ha impactado a más de un millón de habitantes en este estado, al noroeste de México, cuna de poderosos grupos criminales que se disputan el control del territorio. A raíz de la controversia se cancelaron las fiestas de la independencia, suspendieron las clases y la economía se tambalea.

El más conocido es el cartel de Sinaloa de Joaquín «el Chapo» Guzmán, encarcelado de por vida en Estados Unidos por tráfico de drogas. Desde el 9 de septiembre, el conflicto armado entre dos grupos rivales en el interior del cartel ha causado al menos 13 enfrentamientos.

La violencia ha dejado 15 personas asesinadas, 20 desaparecidas de manera forzada y 12 heridas, todas víctimas inocentes, según la Fiscalía local. La violencia se derivó luego de que el pasado 25 de julio en Estados Unidos arrestaron a Ismael Zambada García, conocido como el Mayo, según el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.

«La violencia deriva seguramente del conflicto entre los seguidores del Mayo y los partidarios de los Chapitos, como se conocen a los hijos del Chapo Guzmán», admitió el gobernador, interrogado por periodistas.

En un comunicado, el Departamento de Estado pidió a los estadounidenses que no viajen a Sinaloa debido «al robo de coches, las balaceras, las operaciones de las fuerzas de seguridad, el bloqueo de carreteras y los incendios de vehículos».

Por otra parte, por primera vez en 18 años de la llamada «guerra contra las drogas», las autoridades cancelaron la fiesta por la independencia de México en la capital sinaloense, que se celebra hoy.

«Quiero anunciar que hemos resuelto que el festejo del grito [de la independencia] del 15 de septiembre va a ser suspendido, no habrá festejo alguno ni público ni privado», expresó el gobernador.

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