El Congreso de los Diputados español aprobó ayer el plan del Gobierno por 5,000 millones de euros ($5,780 millones) para amortiguar los efectos de la guerra en Oriente Medio, que incluye la «reducción drástica» de los impuestos sobre la energía.
Las ayudas buscan «proteger al tejido productivo y a las personas más vulnerables», explicó el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, al anunciarlas el viernes pasado.
Entre las medidas destaca una rebaja del IVA sobre el gas y los carburantes del 21 % al 10 %, la cual, según afirmó Sánchez, debe permitir una bajada de los precios en las gasolineras de hasta 30 céntimos de euro por litro.
El precio de la gasolina 95 en España subió de 1.48 euros por litro el 28 de febrero, día en que comenzaron los bombardeos estadounidense-israelíes contra Irán, a 1.80 euros por litro el pasado fin de semana.
Pero cayó a 1.57 €/l el miércoles gracias al anuncio del Gobierno, según cifras del Ministerio para la Transición Ecológica.
El paquete también prevé una reducción del 60 % de los impuestos sobre la electricidad, mediante la suspensión del impuesto sobre la producción de energía eléctrica.






